
La disparidad de edad entre las partes involucradas, junto con la diferencia de poder en la pareja, constituyó uno de los principales factores que influyeron en la situación de control y sometimiento que experimentó la víctima, según expuso la Fiscalía durante el proceso. El ministerio público detalló que la dificultad de la joven para denunciar y la adopción de actitudes de sumisión respondieron al clima de miedo y tensión generado en el domicilio. A partir de estos elementos, el caso fue juzgado en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial del Principado de Asturias, donde la acusación solicitó una condena de 18 años de prisión para el hombre, quien enfrentó cargos de agresión sexual, lesiones y coacciones.
El medio relató que los hechos se produjeron en Oviedo, donde el acusado y la víctima, ambos originarios de Colombia, convivían tras haber iniciado su relación en el país sudamericano. De acuerdo con la información de la Fiscalía recogida por los medios, desde el primer momento de esa convivencia en España se produjeron episodios continuos de violencia física, humillaciones e intimidaciones. El hombre, nacido en 1992 y diez años mayor que la joven, ejerció un control permanente sobre la vida de su pareja, impidiéndole relacionarse con otras personas y supervisando su actividad mediante llamadas telefónicas constantes. "Eres una cualquiera, te acuestas con todos", le reiteraba, según recogió la información divulgada por los medios, reproduciendo expresiones atribuidas al acusado.
De acuerdo con el relato presentado por la Fiscalía y difundido en el proceso judicial este martes, esa dinámica desembocó en una agresión el 28 de diciembre de 2022. La joven, que en ese momento tenía 20 años, se encontraba en el domicilio hablando por teléfono con el acusado cuando un técnico de Internet llegó para realizar una instalación. Siguiendo la indicación del técnico, la víctima interrumpió la llamada, lo que generó los celos del hombre. La Fiscalía señaló que, tras personarse de inmediato en la vivienda, el acusado mostró una actitud violenta y hostil, increpando a la mujer y sometiéndola a un interrogatorio sobre la visita del trabajador.
Pese a las explicaciones ofrecidas por la víctima, el hombre argumentó que ella mentía y sin mediar otra palabra la agredió sexualmente, indicó el ministerio público según destacó el medio. Seguidamente, cuando la mujer expresó su deseo de terminar la relación y abandonar la casa, el acusado respondió bloqueando la puerta de salida, sujetándola con fuerza por el torso y arrojándola contra la cama, mientras le decía "de aquí no sales". La joven intentó escapar, pero recibió un golpe en la muñeca derecha por parte del acusado, detalló la Fiscalía en el juicio celebrado en Oviedo.
Al día siguiente, la víctima inició la recogida de sus pertenencias para abandonar el domicilio, aunque el hombre intentó impedir su salida. Finalmente, aprovechó el momento en que el acusado fue al baño para abrir la puerta y huir, siendo perseguida por el procesado quien le quitó la llave y le advirtió: "si te vas, te vas sin nada". Ante esta situación, la joven acudió a casa de una amiga para solicitar auxilio y refugio.
Tras estos hechos, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Oviedo dictó, el 30 de diciembre de ese mismo año, una orden de protección a favor de la víctima. Según publicó el medio, el auto judicial impuso al procesado una restricción de alejamiento de 500 metros respecto de la joven, prohibiéndole aproximarse a su domicilio, su lugar de trabajo y cualquier otro espacio donde pudiera encontrarse, así como cualquier forma de comunicación directa o indirecta.
La acusación pública sostiene que la conducta del procesado se enmarca dentro de distintos delitos: agresión sexual, lesiones de género y coacciones de género. El ministerio fiscal solicitó penas que suman 18 años de prisión. Durante la vista oral, la Fiscalía subrayó que el acusado implementó un sistema de control y sometimiento sostenido en el tiempo, fundamentado tanto en la violencia física como en la presión psicológica, con el objetivo de quebrantar la salud física y mental de la joven.
El juicio se desarrolló en la sede de la Audiencia Provincial de Oviedo y fue declarado visto para sentencia, de acuerdo con la información difundida por el medio. La valoración final sobre las responsabilidades penales del acusado y la imposición de las penas propuestas por el ministerio público quedarán a cargo del tribunal que dictará la correspondiente resolución judicial.

