
"Es como cuando haces un castillo de naipes, que de un manotazo te lo tiran y queda así destrozado". Con estas palabras, Francisco, padre de Sergio Delgado, describió ante el jurado el impacto irreversible que la agresión sufrida por su hijo tuvo en la estructura emocional de su familia. La declaración formó parte de la sesión del juicio oral donde se investiga la muerte de Sergio Delgado, ocurrida en Burgos el 24 de febrero de 2024. Según informó la agencia Europa Press, el testimonio se centró en exponer el sufrimiento familiar derivado de la pérdida y en hacer entender a los miembros del jurado el alcance humano de lo ocurrido.
Durante su intervención, Francisco dirigió su mensaje tanto a la Fiscalía, como a la acusación particular, la defensa del acusado y especialmente al jurado que deberá valorar los hechos. De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el padre insistió en que "un puñetazo" ha "destruido la vida" de toda su familia. Explicó cómo ellos habían ido "creando un mundo" que, a raíz del hecho violento, "se ha desmontado poquito a poco y ha acabado destruida". En su relato, transmitió la sensación de que todo por lo que habían trabajado juntos se desvaneció de un instante a otro a causa de la agresión que costó la vida de su hijo.
El juicio arrancó con el testimonio desgarrador de Francisco, quien detalló cómo recibió la noticia de la muerte de Sergio la mañana del 24 de febrero de 2024. Según reportó Europa Press, fue su hija quien le realizó la primera llamada, informándole del trágico incidente. Posteriormente, él mismo comunicó la noticia a su esposa, madre de Sergio, quien según su testimonio entró "en estado de shock" y necesitó ayuda para regresar a casa. El padre indicó ante los presentes en la sala que la confirmación oficial del fallecimiento llegó poco después a través de agentes de la Policía Nacional.
La familia Delgado, señaló el padre, había construido una vida en común apoyada en valores de unidad y apoyo. Según relató en la audiencia, el desenlace fatal no solo supuso una pérdida personal, sino que desmoronó también el equilibrio y la estabilidad de la familia. Comparó el proceso con la fragilidad de un castillo de naipes, reflejando la rapidez con la que todo lo construido puede venirse abajo por una acción violenta. Europa Press consignó que el padre quiso resaltar ante todas las partes el daño irreparable y el dolor originados por el desenlace de la agresión.
Tras recibir la noticia, Francisco se desplazó a la ciudad de Burgos, donde los agentes de la Policía Nacional le entregaron las pertenencias personales de Sergio Delgado. Europa Press detalló que, al narrar esta situación ante el tribunal, el padre remarcó la crudeza del momento y el vacío que dejó la ausencia de su hijo en el entorno familiar. Su testimonio quiso representar el peso emocional que la pérdida ha supuesto no solo por la muerte en sí, sino por las secuelas psicológicas que han experimentado tanto él como su esposa.
La sesión del juicio contó además con la presencia de la defensa del presunto autor de los hechos, así como con la representación de la acusación fiscal y particular. De acuerdo con Europa Press, el objetivo de la declaración del padre de la víctima fue trasladar a los miembros del jurado la dimensión humana y familiar de los hechos investigados. El padre enfatizó reiteradamente que la vida de su familia quedó marcada y fragmentada tras la agresión, orientando su exposición en mostrar el efecto profundo y permanente que un solo acto puede tener sobre la vida de una familia entera.
El testimonio de Francisco se enmarcó en el contexto de un proceso judicial orientado a esclarecer las circunstancias de la muerte de Sergio Delgado. Europa Press indicó que los hechos se produjeron hace dos años, por lo que la familia convive desde entonces con las consecuencias emocionales y materiales derivadas de la pérdida. La declaración del padre buscó, ante todo, dar voz al dolor acumulado durante este tiempo y solicitar al jurado que valore el impacto real y constante que representa para ellos la ausencia de Sergio.


