
El real decreto incorpora la obligación para los miembros de la Guardia Civil de notificar, en un máximo de dos días, a la unidad médica correspondiente cuando reciban tratamiento psiquiátrico o psicofarmacológico. De acuerdo con la información difundida por el Ministerio del Interior y recogida por diversos medios, la medida forma parte de una normativa más amplia aprobada este martes por el Consejo de Ministros, que modifica el marco de regulación de las bajas médicas para el personal de este cuerpo de seguridad.
Según detalló el medio, la nueva norma ordena la gestión de las incapacidades temporales por primera vez mediante un real decreto, en aplicación de los artículos 102 y 103 de la Ley 29/2014 de Régimen del Personal de la Guardia Civil. El texto define las bajas en cuatro categorías según su duración: muy corta (de uno a cuatro días), corta (de cinco a treinta días), media (de 31 a 60 días) y larga (más de 60 días). Esta clasificación pretende clarificar los procedimientos y los plazos asociados a cada tipo de incapacidad.
El Ministerio del Interior explicó que la regulación presta especial atención a las bajas relacionadas con el acto de servicio y estipula el uso de soportes digitales para la presentación de los partes médicos. Además, establece que la notificación de tratamiento psiquiátrico o psicofarmacológico debe seguir un canal específico y ajustarse a los plazos mencionados, lo cual busca optimizar el seguimiento médico y la intervención oportuna si el caso lo requiere, según publicó el propio Ministerio.
También se aborda la coordinación de los partes médicos con los permisos de nacimiento, tanto para la madre biológica como para el otro progenitor, y contempla supuestos de riesgo durante el embarazo o lactancia natural. Para estos casos, la normativa manda a la unidad de prevención a emitir informes sobre posibles adaptaciones del puesto de trabajo, a fin de salvaguardar la salud tanto de la agente como de su descendencia.
El Gobierno sostiene que la regulación tiene un "impacto de género positivo", ya que reconoce el derecho de las guardias civiles a percibir la totalidad de sus retribuciones en supuestos como menstruación incapacitante, interrupción del embarazo (tanto voluntaria como no) o durante la asistencia sanitaria motivada por dichas causas. La disposición abarca cualquier situación recogida en el Régimen General de la Seguridad Social, según expuso el ministerio y reportó el medio.
Además, la normativa introduce mecanismos para detectar el consumo de alcohol, drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas entre el personal de la Guardia Civil. Para ello, se contemplan reconocimientos médicos y pruebas diagnósticas como parte del protocolo habitual, señala la información oficial difundida.
Esta regulación sucede a una atención progresiva sobre la salud laboral en las fuerzas de seguridad y busca fortalecer tanto la prevención como la protección, integrando aspectos de salud mental, diversidad de situaciones personales y normativas orientadas a igualar derechos y condiciones para todo el personal. Según Interior, la clasificación rigurosa, las remisiones digitales y la detección de riesgos relacionados con sustancias forman parte de una estrategia de modernización y adaptación de la sanidad dentro del cuerpo.
El nuevo real decreto se apoya en las facultades otorgadas por la Ley 29/2014 de Régimen del Personal de la Guardia Civil, y representa el primer desarrollo legal de esta índole con rango de decreto para la ordenación de las bajas médicas. Así lo consigna el Ministerio del Interior en su informe, publicado y citado por distintos medios tras la reunión del Consejo de Ministros de este martes.
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