La masificación costera y la crisis climática debilitan los litorales ante las borrascas

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Madrid, 30 ene (EFE).- Los recientes temporales que han golpeado las costas españolas han expuesto la debilidad de los litorales, con defensas insuficientes ante efectos derivados de la construcción masiva o la crisis climática, según argumentan expertos.

En las últimas semanas varias zonas del país como Matalascañas (Huelva), Cataluña o Valencia han sufrido cuantiosos destrozos en el mobiliario costero, en sus paseos marítimos y las playas, algunas engullidas por el fuerte oleaje provocado por el paso de borrascas.

Los ecologistas apuntan a los efectos derivados de la emergencia del clima, como la subida del nivel del mar, para explicar el retroceso, cada vez más visible, del litoral nacional.

Otros expertos de ámbitos como la ingeniería o la arquitectura resaltan factores como la construcción masiva en la costa, asociada a la erosión del terreno, ya que bloquea el flujo natural de sedimentos y destruye barreras naturales (como dunas), modificando la dinámica del oleaje e impidiendo que las playas se regeneren.

El catedrático Miguel Ortega, de la Universidad de Granada, especializado en Gestión Integral de Puertos y Costas y en Hidráulica Litoral, dice a EFE que detrás de ese retroceso no hay solo un detonante: "Es multicausal y el cambio climático no es la única causa, serían varias".

"Por un lado, está la construcción, que se ha hecho masiva cerca de la línea de costa y, en segundo lugar, la disminución en los aportes de sedimento de los ríos", afirma el experto.

Admite que "se podría empezar a decir que está empezando a actuar un poquito la subida del nivel del mar como consecuencia del cambio climático pero apuntaría principalmente a las dos razones anteriores".

Según él, "se ha intervenido mucho y se han intentado hacer multitud de soluciones en distintos tramos de costas: espigones, diques, regeneraciones pero si no hay sedimento y se construye muy cerca, al final el mar se va comiendo poquito a poco la playa".

Cree que el problema que plantea la erosión de litoral tiene "mala solución" como efectuar "un retroceso de todas las construcciones que están en primera línea" y al intervenir un tramo de costa -con un espigón, un dique, un puerto- "se altera la dinámica natural del sistema y en el medio o largo plazo se dan consecuencias no deseadas".

"Ahora mismo no se puede asociar el retroceso del litoral solamente al cambio climático y sus efectos aunque dentro de 20, 30 años, probablemente se pueda observar algo más", argumenta.

Elvira Jiménez, portavoz de Greenpeace, sostiene que los litorales españoles se ven afectados por "la subida del nivel del mar y por los eventos meteorológicos extremos, cada vez más severos y más virulentos debido al cambio climático", por lo que "hablamos de dos factores: uno crónico y otro puntual".

El litoral presenta debilidades ante estos fenómenos atmosféricos "por el hecho de estar muy organizado, con muchas intervenciones a nivel de infraestructuras que alteran los regímenes de sedimentos".

Si bien el cambio climático por sí solo no tiene relación con el urbanismo costero, "una costa muy urbanizada -con comunidades autónomas con un 80 % de su litoral urbanizado- hace que sean mucho más vulnerables y haya muchas infraestructuras expuestas al riesgo derivado de la subida del nivel del mar, de los temporales", explica.

Una costa masificada es "menos resiliente y tiene menos capacidad de poder mitigar los impactos del nivel del mar" por la pérdida de dunas o humedales sepultados bajo el ladrillo "que podrían estar ayudado a mitigar los efectos erosivos".

En cambio, mantiene que "si tuviéramos una costa más sana, más naturalizada, sería más resiliente y habría un menor impacto de los eventos meteorológicos extremos".

El decano del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), Sigfrido Herráez, observa que algunos desarrollos urbanísticos de hace años han quedado "obsoletos" y que los coeficientes de seguridad que se aplican a muchas estructuras "deberían ser muy superiores" a fin de evitar destrozos ocasionados por los temporales.

  Incide en declaraciones a EFE en la importancia de efectuar "un buen análisis y planificación estructural" antes de construir para que esas edificaciones o estructuras aguanten "determinadas agresiones de la atmósfera como lluvias, vientos".

  En 2024, un informe elaborado entre varios centros de investigación constató cómo ésta se ve amenazada por la erosión, la reducción del aporte de arenas a causa de presas y embalses, el aumento del nivel del mar por el cambio climático y la destrucción por temporales. EFE