
La coexistencia de múltiples obras de mejora y una red caracterizada por la obsolescencia y el abandono han generado numerosas incidencias en el sistema ferroviario de cercanías en Cataluña. En este contexto, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, afirmó que la transferencia total del servicio de Rodalies a la Generalitat es "intransferible". Según informó el medio Cope, Puente consideró que gran parte de la red está incluida en la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG), lo que introduce serias dificultades técnicas y operativas a la hora de dividir la infraestructura.
El titular de Transportes detalló que el trazado de Rodalies comparte vías con trenes de larga distancia, media distancia y mercancías, lo que dificulta la descentralización y gestión autónoma del servicio. De acuerdo con lo que publicó Cope, Puente afirmó: "No se puede transferir la red porque estaríamos troceando algo que interconecta con todos y que sirve a todos". Estas declaraciones se conocieron luego de que Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), reclamara la transferencia total del servicio, basando su pedido en la falta de inversión y en una supuesta dejadez del Estado en la gestión de Rodalies, en especial después del reciente accidente ferroviario en Gelida, donde falleció un maquinista en prácticas por el colapso de un muro sobre la cabina del tren.
El ministro subrayó que la situación de Rodalies resulta especialmente singular por tratarse de la red ferroviaria más antigua de España, lo que, según consignó Cope, contribuyó a un pronunciado estado de obsolescencia y a problemas derivados de un extenso periodo previo de abandono. Puente explicó que actualmente se encuentran en marcha numerosas actuaciones de mejora, lo que complica la gestión cotidiana al mismo tiempo que se presta servicio a los usuarios. El medio Cope destacó las palabras del ministro al afirmar que se asiste a una situación "muy compleja, con una red obsoleta y muchísima obra en marcha".
Puente añadió que estas actuaciones coinciden con periodos de meteorología adversa y con un trazado ferroviario que atraviesa zonas en las que hoy no se hubiera planeado la instalación de infraestructuras de este tipo, lo que potencia las dificultades para garantizar la normalidad del servicio. Recordó que el accidente de Gelida fue consecuencia del colapso de un muro, hecho que agravó el sentimiento de “lluvia sobre mojado” en la red de Rodalies, aludiendo a la acumulación de problemáticas estructurales, operativas y vinculadas al clima durante los últimos años.
En reacción a las declaraciones de Junqueras, el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, pidió evitar polémicas públicas. Según publicó Cope, López solicitó no alimentar el debate y centrarse en el acompañamiento a las víctimas y en la transparencia de la gestión posterior al accidente, señalando que las negociaciones sobre el traspaso de Rodalies "se están discutiendo".
El contexto descrito por los responsables gubernamentales deja en evidencia que la transferencia integral de la red ferroviaria de cercanías en Cataluña enfrenta obstáculos relacionados con la compleja arquitectura técnica de la infraestructura y la interconexión a nivel nacional. Tanto la coexistencia de diferentes servicios ferroviarios como la presencia de múltiples intervenciones simultáneas complican cualquier proceso de descentralización. Las declaraciones emitidas y recogidas por Cope plantean que, más allá de la discusión política, la realidad operativa y técnica de Rodalies introduce una serie de desafíos adicionales vinculados al estado de la red, al diseño del trazado y a la naturaleza compartida de las infraestructuras.

