Girona, 21 ene (EFE).- El cuerpo de la persona que fue arrastrada este martes por la riera de Palau-sator (Girona) ha sido identificado como el vecino de Fontanilles, de 63 años, a quien el agua se llevó junto a su vehículo por un temporal que, además de esta víctima mortal, deja una docena de vías cortadas y daños en el frente marítimo.
Fuentes de la investigación han confirmado que el cadáver hallado anoche tras horas de búsqueda corresponde, como ya se esperaba, al del repartidor de la panadería de Palau-sator, que se vio sorprendido por el aumento del caudal de la riera en plena jornada laboral.
Al verse atrapado por el agua, se puso en contacto con un responsable del negocio para el que trabajaba, que intentó sin éxito ayudarle a salir del vehículo.
Esa persona se fue en busca de medios para arrastrar la furgoneta, pero antes de que lo consiguiese la fuerza de la riera se la llevó aguas abajo.
Después de horas de búsqueda marcadas por la falta de visibilidad y el aumento del caudal, los bomberos localizaron el vehículo a unos cien metros del punto donde había sido vencido por el agua, aunque solo se apreciaba el techo.
Con ayuda de efectivos de los Mossos d'Esquadra, finalmente se extrajo el cuerpo, que ya ha sido identificado.
El temporal ha quedado atrás, pero ha dejado en Girona once carreteras afectadas por inundaciones y desprendimientos con nueve de ellas cortadas como son la C-252 y GIP-6021 en Peralada, la GIP-5129 en Borrassà, la GIV5044 en Biure, la GIV-6226 en Garrigàs, la GIV6321 en Albons, la GI-651 en Pals, la GI-643 entre Gualta y Serra de Daró y la GIV-6301 en Ventalló.
Además, se da paso alternativo a la circulación en la GI-612 en Llançà por caída de árboles y en la GI-614 en Roses por el desprendimiento de una roca de grandes dimensiones.
Los problemas de movilidad han provocado que algún centro educativo como el de Verges, que como todos los de las comarcas del Baix y Alt Empordà, Gironès y Selva suspendieron su actividad este martes, haya visto cancelado el transporte escolar este miércoles y prestado servicios mínimos por la dificultad también de algunos maestros para acceder a su puesto de trabajo.
La vuelta progresiva a la normalidad es en todo caso la tónica general en las comarcas de Girona, donde el temporal ha dejado afectaciones en paseos marítimos e incluso provocó que se bloqueasen accesos a puntos del litoral como Tamariu, en Palafrugell.
El fuerte oleaje en todo caso sigue activo en la Costa Brava, según recuerdan ayuntamientos como el de Calonge i Sant Antoni o el de Tossa de Mar, que instan a la ciudadanía a la precaución pese a la mejora de las condiciones meteorológicas.
El temporal ha provocado además pérdida importante de arena en playas como las de Empúries en L'Escala, donde se inundaron calles del núcleo de Riuet y donde los servicios municipales trabajan este miércoles para desaguarlas.
Los ríos con caudal todavía elevado son principalmente el Onyar, el Ter, el Daró y la Tordera, los que preocupaban en pleno temporal, aunque con el paso de las horas se recupera la normalidad, según explican desde el Ayuntamiento de La Bisbal d'Empordà.
En ese municipio, el Daró llegó a desbordarse en algún punto sin más consecuencias y ya se han reabierto los principales tramos viarios afectados y restablecido los servicios municipales, educativos y sociales cancelados, aunque se mantiene el cierre de pasos al río y rieras por precaución.
La medida coincide con el consejo de Protección Civil de que aunque los caudales vayan a la baja, no se atraviesen rieras ni zonas inundables, pese a que las consecuencias del temporal se solventan con el paso de las horas y la resaca va en claro declive. EFE
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