
Las advertencias sobre la aparición de baches en la vía llevaron a que algunos maquinistas optaran por disminuir la velocidad en determinados tramos de la línea Madrid-Barcelona durante la semana, sin que existiera una instrucción oficial al respecto. De acuerdo con Europa Press, tras esta señal de alerta y el reciente accidente ocurrido el domingo en Adamuz (Córdoba), la empresa pública Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) resolvió imponer una reducción temporal de velocidad en un segmento de la línea de alta velocidad entre la capital española y la ciudad catalana. Ante esta medida, el Partido Popular (PP), a través de su vicesecretario de Hacienda Juan Bravo, pidió a Adif una "aclaración de inmediato" sobre los motivos y proporcionalidad de la decisión tomada para modificar el servicio.
Según lo publicado por Europa Press, la decisión de Adif implica una limitación máxima de velocidad de 160 kilómetros por hora en un tramo específico entre Mejorada del Campo y Alhama de Aragón, en Zaragoza, entidad que gestiona la red ferroviaria española. El ajuste afecta una extensión de 148,1 kilómetros entre ambas localidades en sentido par, así como un túnel situado a la altura de Ariza, también en la provincia de Zaragoza, en el punto kilométrico 187 de la vía impar.
La reducción de la velocidad constituye una respuesta de carácter temporal tras la comunicación efectuada por distintos maquinistas a Adif acerca del estado de la vía, en concreto la presencia de irregularidades que fueron detectadas por vibraciones durante el trayecto. Aunque en un inicio los maquinistas tomaron la iniciativa individual de ralentizar la marcha en estos sectores, la medida preventiva se adoptó a nivel institucional tras la incidencia de Adamuz, donde el pasado domingo tuvo lugar un accidente ferroviario.
El propio Adif precisó a Europa Press que la restricción de velocidad se mantendría solo durante la jornada de martes. Proyectó inspecciones nocturnas a cargo de su equipo de mantenimiento sobre el tramo afectado, con el objetivo de revertir la limitación al constatarse condiciones de seguridad adecuadas. Esta intervención evaluaría la presencia de baches o posibles desperfectos en la infraestructura antes de autorizar la vuelta a las velocidades habituales de la alta velocidad.
Por su parte, el dirigente popular Juan Bravo resaltó en declaraciones recogidas por Europa Press la necesidad de proporcionar información veraz a los ciudadanos, considerando que "una decisión de este calado" requiere transparencia inmediata. Bravo relacionó este episodio con el anuncio realizado meses atrás por el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien planteó elevar a 350 kilómetros por hora la velocidad en la línea Madrid-Barcelona, lo que recortaría el tiempo de viaje a menos de dos horas entre las estaciones de ambas ciudades. En un mensaje difundido en la red social X, citado por Europa Press, Bravo solicitó "decisiones coherentes", considerando que la medida anunciada por Adif resultaba "totalmente contradictoria" respecto a los compromisos ministeriales recientes.
El impacto sobre los tiempos de viaje motivó consultas entre los trabajadores y la empresa ferroviaria. Europa Press indicó que, tanto fuentes próximas a los maquinistas como de la propia Adif, sostuvieron que el recorrido Madrid-Barcelona experimentaría demoras, aunque no se precisó el tiempo exacto que implicaría la limitación, dada la longitud del tramo y la magnitud de la reducción de velocidad.
A raíz de la actuación de Adif, los maquinistas subrayaron que sus intervenciones iniciales no respondieron a órdenes externas, sino a la percepción directa de irregularidades físicas durante la conducción. No obstante, el intercambio de información entre trabajadores y la empresa permitió definir una restricción formal, según difundió Europa Press.
El episodio cobra especial relieve ante el contexto generado por el accidente de Adamuz el domingo anterior y las perspectivas de modernización de la red de alta velocidad, cuya seguridad y capacidad para operar a máximos niveles de servicio permanecen en el debate público tras las recientes incidencias. La respuesta de Adif incluye tanto la revisión técnica de los puntos señalados como la comunicación periódica con los responsables sindicales y las autoridades involucradas, precisó el medio.

