Pamplona, 19 ene (EFE).- Un estudio del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha concluido que los cuidados paliativos deben integrarse de forma temprana, estructural y sistemática en los ensayos clínicos de fase I con pacientes con cáncer avanzado.
Los médicos que han participado en la investigación, que se ha publicado en la revista 'Palliative Medicine', han considerado que se trata de una atención “clínica y éticamente necesaria” que, sin embargo, llega tarde y se aplica de manera insuficiente en la práctica médica, informa la clínica en un comunicado.
El doctor Diego Candelmi, especialista del Servicio de Control de Síntomas y Medicina Paliativa de la Clínica, ha explicado que “los ensayos clínicos de fase I sirven para evaluar nuevos medicamentos contra el cáncer por primera vez en seres humanos; en este contexto, la integración de los cuidados paliativos puede aportar una atención completa a los participantes y constituir un apoyo relevante durante esta etapa”.
La investigación, basada en el análisis de 50 artículos publicados en revistas científicas, señala que los pacientes incluidos en estos estudios presentan un alto nivel de necesidades no cubiertas, ya que se encuentran en fases avanzadas de la enfermedad, sufren múltiples síntomas y cuentan con una esperanza de vida limitada.
Por ello, los autores defienden que la atención paliativa debe estar presente durante el periodo de experimentación terapéutica.
Según Candelmi, uno de los principales obstáculos es la percepción social de estos cuidados: “Muchas personas rechazan la atención paliativa en los ensayos porque la asocian a la atención en los últimos días de vida. Por eso, procuramos explicarles que nuestra tarea consiste en ofrecerles una asistencia personalizada con un seguimiento continuo desde el punto de vista físico y emocional durante el proceso”.
Los investigadores han subrayado, además, la importancia de acompañar a la familia como parte del proceso asistencial, al tratarse de cuidadores directos de la persona enferma, y remarcan la necesidad de ofrecer información clara y comprensible en todo momento.
El artículo ha apuntado que los cuidados paliativos se incorporan con frecuencia demasiado tarde y que, en muchos casos, ni siquiera llegan a administrarse. Entre los motivos, ha destacado la ausencia de normas claras de derivación y la persistencia de un enfoque erróneo que limita estos cuidados exclusivamente al final de la vida.
En este sentido, el doctor Mariano Ponz-Sarvisé, oncólogo médico del CCUN, ha asegurado que la evidencia demuestra que esta integración es viable y beneficiosa: “Estamos seguros de que es una práctica viable, que puede ayudar a controlar los síntomas y el bienestar emocional de los pacientes y de sus cuidadores”.
A su juicio, la atención paliativa, o un adecuado control de síntomas por equipos expertos, debería formar parte estructural del proceso de cualquier paciente oncológico, dentro o fuera de un ensayo, y estar plenamente integrada en la investigación clínica. “Un mejor control sintomático también podría ayudar en el control de los efectos adversos derivados de los fármacos en ensayo”, ha concluido Ponz-Sarvisé. EFE
