
Siete acusados, algunos de ellos miembros de 'Casuals' --grupo criminal vinculado a los Boixos Nois-- han aceptado penas que oscilan entre los 3 meses y los 3 años de prisión por extorsionar a dos empresarios para hacerse con un Ferrari Testarossa valorado en más de 200.000 euros.
Las partes han llegado a un acuerdo este lunes, cuando estaba previsto que comenzara el juicio en la Audiencia de Barcelona, y los dos principales acusados han sido condenados a 3 años de cárcel por el delito continuado de extorsión y de receptación tras reconocer la autoría de los hechos.
En medio de una fuerte presencia policial, el tribunal también ha condenado 'in voce' a 4 de los acusados a 6 meses de cárcel como coautores de un delito de receptación, mientras que al último lo ha condenado a 3 meses de prisión como cómplice de un delito continuado de extorsión.
Fiscalía pedía inicialmente penas que oscilaban entre los 2 años y 4 meses y los 9 años y 8 meses de prisión, que ha rebajado después de que las defensas lograran la nulidad de la sonorización del vehículo de uno de los investigados, que constituía una de las pruebas clave.
El Ministerio Público, que ha modificado su escrito de conclusiones, ha apreciado una atenuante de reparación del daño muy cualificada por la consigna, de forma conjunta y solidaria, de 100.000 euros por los daños y perjuicios causados a las víctimas, a los que se suman otros 35.000 que tendrán que abonar en concepto de responsabilidad civil.
LOS HECHOS
Los hechos se produjeron a mediados de octubre de 2022, cuando dos de los ahora condenados acudieron a una tienda de animales de Lliçà de Vall (Barcelona) y, tras identificarse como 'Causals', exigieron al dueño el pago de 100.000 euros que, según ellos, les había dejado a deber su socio "por haberle prestado seguridad", según el escrito de acusación de la Fiscalía consultado por Europa Press.
La víctima manifestó que no disponía de esa cantidad, pero ellos le advirtieron de que no saldría de allí hasta que no pagara de algún modo y que, en caso de no hacerlo, irían "40 tíos" a reventarle el local, motivo por el que finalmente el hombre les condujo hasta un concesionario de su propiedad y aceptó que se llevaran un Ferrari Testarossa tasado en 211.000 euros.
Para hacerlo, simularon un contrato de compraventa del vehículo por 100.000 euros en el que constaba como vendedor uno de los procesados y como comprador una sociedad; el propietario legítimo del coche nunca recibió ninguna contraprestación por el Ferrari.
Al día siguiente, regresaron y exigieron a la víctima 10.000 euros por las gestiones de la compraventa del coche y por haber evitado que fueran 40 personas a pegarle y el hombre, "totalmente atemorizado", pagó dicha cantidad en efectivo.
A las pocas horas, uno de los procesados acudió al mismo local y le pidió otro coche a cambio de "salvarle la vida", por lo que finalmente la víctima accedió a simular la venta de un Volkswagen Golf y a pagarle el seguro; el vehículo ha sido recuperado y se encuentra incautado.
El 16 de enero de 2023 tres hombres no identificados, en connivencia con los 'Casuals', acudieron al local y se identificaron como miembros de la mafia marsellesa y le dijeron a la víctima que la matarían y torturarían si llamaba a la policía y si no abonaba 50.000 euros, llegando a simular que llevaban un arma y a decir que le pegarían dos tiros, y la instaron a llamar a alguien con quien negociar.
A la media hora se presentaron en el lugar dos miembros de 'Casuals' y simularon una negociación en beneficio de la víctima para que pudiese tener tiempo suficiente para reunir los 50.000 euros, pero en este caso el afectado no pagó y decidió interponer una denuncia.
Siendo conscientes del origen ilícito del Ferrari, lo mantuvieron oculto y, ante el avance de la investigación policial y judicial, decidieron malvenderlo por 140.000 euros y repartirse el dinero; el coche no ha sido recuperado.
EXTORSIÓN AL OTRO SOCIO
En paralelo a estos hechos, entre diciembre de 2022 y enero de 2023, dos de los procesados acudieron a un negocio en Vilanova i la Geltrù (Barcelona) que regentaba el socio de la primera víctima y, tras presentarse como miembros de 'Casuals', le reclamaron 20.000 euros por haber solicitado protección bajo amenaza de pegarle y destrozar el local si no lo hacía; la víctima pagó la cantidad solicitada en efectivo.
Poco después, otro de los acusados le hizo creer a la víctima que había solucionado su problema con los 'Casuals' y que debía pagarle 10.000 euros, que finalmente también abonó, además de exigirle mediante mensajes de audio y texto y llamadas que le pagase el alquiler del piso, el Incasol y que le diese otras cantidades de dinero bajo amenazas de muerte.
De los 7 acusados en esta causa, 3 fueron detenidos en la 'Operación Hydra' de Mossos d'Esquadra para desarticular a los 'Casuals', que se saldó con el arresto de 33 personas en julio de 2023.


