Bilbao, 18 ene (EFE).- La Audiencia de Bizkaia juzgará desde el próximo miércoles al joven acusado de asesinar y profanar el cadáver de su novia, Yanely, mientras sufría un brote psicótico en 2024, y un jurado popular determinará si es culpable y debe quedar ingresado en un centro penitenciario psiquiátrico hasta 29 años.
El juicio que va a celebrar la Sección Sexta de la Audiencia vizcaína está previsto que se prolongue durante cinco sesiones y en la primera declarará el acusado, P.V.C., de 34 años, novio de la víctima.
Según recoge el escrito de la Fiscalía, Yanely y su novio habían llegado la medianoche del 12 de septiembre de 2024 al domicilio que ambos compartían en el barrio de Santutxu, en Bilbao.
En ese momento, "el encausado presentaba un cuadro psicótico muy productivo con una pérdida de contacto total con la realidad, suponiendo una alteración psicopatológica grave, con anulación total de sus capacidades volitivas y cognitivas para los hechos imputados", ha constatado la Fiscalía y han coincidido todas las partes en este procedimiento.
Ya en el piso, el acusado, con "ánimo de acabar con la vida de su compañera sentimental, la atacó por detrás", la golpeó con un objeto contuso dos veces en la cabeza y con dos cuchillos le seccionó el cuello y le agredió en la zona dorsal. La víctima cayó al suelo y murió.
Posteriormente, el hombre acometió una agresión brutal sobre el cuerpo de la mujer y le asestó múltiples cortes y mutilaciones de miembros y órganos, según concluye el informe de la autopsia.
Tras el crimen, P.V.C. fue trasladado inicialmente a un centro hospitalario, donde una juez le tomó declaración, y al terminar se acordó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza.
La Fiscalía y las acusaciones populares de la asociación Clara Campoamor y el Ayuntamiento de Bilbao en este caso explicarán sus informes iniciales con una petición de pena de 25 años de internamiento en un centro penitenciario psiquiátrico al considerarle autor de un delito de asesinato con alevosía.
Además pedirán que se le condene por un delito de profanación de cadáver a otros 5 meses de internamiento y que se le imponga una medida de libertad vigilada por 10 años, una vez cumpla con la pena de internamiento.
Solicitarán también que el hombre indemnice con más de 275.000 euros a los familiares de la víctima, que han sufrido problemas psicológicos tras el crimen.
Por su parte, la acusación particular, que representa a los padres y hermanos de Yanely, subirá la petición de pena a 29 años de prisión en un centro penitenciario psiquiátrico, al sumar los agravantes de género y ensañamiento.
Además, elevará la reclamación de indemnización hasta los 500.000 euros por daños morales.
La defensa destacará que tras el crimen el acusado, por su enfermedad mental, no tenía conciencia ni recuerdos de los hechos, y que no puede ser considerado culpable. EFE


