Innovación social en el turismo rural para luchar contra la despoblación en Jaén

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Ginés Donaire

Jaén, 18 ene (EFE).- La empresa de alojamientos turísticos El Jardín de Castillo se ha convertido en un referente en la lucha contra la despoblación en el medio rural desde Castillo de Locubín, un municipio de la Sierra Sur de Jaén, que ha perdido el 30% de su población en lo que va de siglo.

“La despoblación del mundo rural es algo dramático, al desaparecer un pueblo, desaparece parte de nuestra historia, de nuestro legado, y tenemos que preservarlo”, indica a EFE Luis López Laínez, responsable de una empresa que va más allá del mero establecimiento hotelero para apostar por la innovación social desde el turismo.

“Nosotros defendemos un turismo sostenible, pausado y responsable con impacto real en el territorio y especialmente en el ámbito rural”, asegura este empresario cofundador junto a Mercedes Lainez de este proyecto creado en 2022 en Castillo de Locubín y que cambia los moldes en el turismo rural.

Los responsables del Jardín del Castillo adquirieron tres casas que estaban abandonadas, donde han construido una docena de alojamientos que conservan la autenticidad del medio rural y desde donde proyectan actividades dirigidas tanto a la comunidad local como a turistas de todo el mundo, pero con una filosofía más pensada para nómadas digitales y emprendedores.

Son alojamientos situados en una zona que forma parte de la Reserva Starlight para los amantes del astroturismo y donde se promueve el estilo de vida 'slow life', donde los visitantes puedan desconectar del estrés cotidiano y sumergirse en la vida de un pueblo rural.

Posteriormente, crearon el 'coworking Zacatín', pensado para que las mujeres y los jóvenes de Castillo de Locubín tomen las riendas de su desarrollo, descubran las oportunidades del mundo rural y emprendan de manera sostenible, respetuosa y en comunidad.

Desde entonces, el Jardín de Castillo puede presumir de haberse convertido en el principal elemento dinamizador de la vida social y cultural de Castillo de Locubín, como los talleres de yoga y de otras disciplinas creativas que imparte Toñi Villén.

Y así fue cómo nacieron las jornadas Rural Conecta o el Día del Orgullo Rural, “donde la gente de los pueblos de la comarca ha tomado la palabra porque se les tiene que escuchar, es necesario crear entornos, espacios para que exista esas sinergias entre las personas que vienen de fuera y los vecinos y las vecinas”, apunta López.

“Tenemos que cambiar la autoestima del medio rural y la imagen sesgada y estereotipada, provocando además que lo rural siga siendo algo subalterno a la ciudad.”, indica este empresario que cuenta con otros establecimientos en la provincia de Cádiz

A su juicio, “el éxito no es que lleguen veinte autobuses a tu pueblo; el éxito en lo rural es, a lo mejor, que no se cierre el colegio, es decir, tenemos que enfocarnos y mirar el mundo rural con otras medidas”.

Por eso, López ha defendido la innovación social como la “clave” para no perder autenticidad en los pueblos y que puedan prosperar, al tiempo que reivindica que el medio rural pueda hablar desde la misma altura con el medio urbano.

Y subraya: “El concepto de innovación social es crear algo nuevo, algo creativo para satisfacer las necesidades no cubiertas ni por la administración ni por el sector privado, algo que debe ir acompañado de la participación, que tiene que sentirse involucrada”.

En esa necesidad de dar voz a los pobladores locales se ha creado Voces del Castillo, un podcast que busca poner en valor lo que se está perdiendo y es imprescindible para el futuro de la población, desde las historias de los mayores a los trabajos tradicionales como la huerta o artesanías, el precioso patrimonio natural o simplemente los lazos comunitarios.

Eso sí, López cree necesario que ese trabajo comunitario se complemente con una mayor implicación de las instituciones públicas a la hora de mejorar la conectividad entre los territorios, con buenas comunicaciones en carreteras y conectividad de internet y también en sanidad y educación.

“Con todos estos elementos, desde el turismo podemos crear innovación social para el mundo rural y podemos aspirar a tener pueblos vivos”, concluye López. EFE

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