Eva García González
Santander, 17 ene (EFE).- Rulo y La Contrabanda han inundado de rock el Palacio de los Deportes de Santander ante miles de personas en su despedida de los escenarios españoles durante un año y medio entre amigos y familia con una recopilación de sus temas más sonados.
"Tenía que ser en casa y con el abrazo de todos vosotros", ha dejado bien claro el cantante reinosano Raúl Guitérrez desde el comienzo del concierto, en el que no se ha olvidado de mencionar su tierra, Reinosa, ni sus orígenes musicales en Cantabria.
En la segunda de las dos fechas -la primera fue ayer, viernes 16- La Contrabanda consiguió el 'sold-out' a pocos minutos de poner las entradas a la venta, a finales de septiembre del año pasado.
En la pantalla, minutos pasadas las 21.00 horas, aparecía en la pantalla una grabación en directo de Rulo en el camerino con su banda, entre los que siguen aún a su lado Fito, guitarrista que le ha acompañado desde La Fuga, y sus hijos, Ruth al piano y Oliver a la guitarra.
Los Imprescindibles
El espectáculo, que se ha extendido algo más de dos horas, ha comenzado con algunos de los temas más conocidos del artista, como 'Mi cenicienta' o 'La cabecita loca', ante un público rendido que ha coreado cada una de las canciones.
Y es que la 'setlist', como ya avanzó el artista en la presentación de esta cita, ha sido diseñada para incluir los hits más representativos de su carrera.
'Noviembre', 'Como Venecia sin agua', 'Tu mejor versión'... como si de una 'playlist' de los imprescindibles de La Contrabanda se tratara, los temas se han encadenado casi sin dejar margen para asimilar el anterior.
Una de las sorpresa que el reinosano tenía preparada para su público ha sido la aparición del cantante Dani Martín en el escenario, a quien considera su "hermano", para cantar, como en otras ocasiones, 'Verano del 95'.
La música no se ha limitado al perímetro del escenario de 'La ballena', pues a mitad de concierto Rulo ha subido hasta el último escalón de la grada donde, acompañado del violoncelista cántabro Miguel Díaz, ha interpretado dos canciones a modo de balada haciendo a todo el público centrar su atención entre los dos grandes focos que iluminaban la escena.
De regreso al gran escenario, Rulo ha repetido que no es "más que un chico de Reinosa que soñaba con cantar", y ha gritado "viva el norte", frase que ha sido un mantra en el concierto y coreada por los asistentes.
Homenaje y recuerdo
El artista dedicó unas palabras a Robe Iniesta, una de sus "grandes influencias" y fuentes de las que ha bebido su música, que falleció a finales del pasado año, y quiso recordarle con 'La flor'.
Y de flores fue la noche, porque al terminar de cantar el tema, en el que su hijo Oliver tocó la guitarra, tanto el artista como el niño lanzaron flores al público.
Con 'Heridas del Rock and Roll' Raúl se detuvo sentado frente a su piano para recordar a Andy, su hijo fallecido el año pasado a los 3 años de edad, a quien le dedicó la canción en el momento más emotivo del concierto.
Y para levantar el ánimo regaló a Santander 'Por verte sonreír', uno de los clásicos de La Fuga y que el público coreó incluso cuando la música cesó, guiado por el bombo de la batería y las palmas de Rulo.
Casi al final de la velada el cantante dio la bienvenida al escenario a Andrés Suárez, el artista de Ferrol y, ante todo, su "gran amigo", que le acompañó cantando 'The End'.
Tras otra serie de clásicos de La Contrabanda, el grupo se despidió con "p'aquí p'allá" y se hizo a un lado del escenario para dar paso a una banda de mariachis, que pusieron el punto final a una velada que no volverá a repetirse, al menos, hasta dentro de un año y medio. EFE
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