Benidorm (Alicante), 17 ene (EFE).- Pascual Momparler, organizador de la prueba de LA Copa del Mundo de ciclocrós que se disputará este domingo en Benidorm, respiró tranquilo tras confirmar la presencia del siete veces campeón del mundo de la especialidad, el neerlandés Mathieu van der Poel, quien apenas 24 horas antes había anunciado su ausencia.
"No es lo mismo una Copa del Mundo con o sin Van der Poel. Mañana se va a hablar de él en todo el mundo y seré el protagonista de la prueba", señaló Momparler junto al arenero creado para aportar más dureza al recorrido, esta vez con barro producto de las últimas lluvias.
Una presencia muy importante la de Van der Poel, aunque el éxito de público está garantizado con la venta de más de 16.000 entradas.
"Ya tenemos todas las entradas vendidas, lo que demuestra que el evento funciona sin estrellas a pesar de que para nosotros el sueño es tener aquí todos los años a los mejores", explicó.
Momparler espera que la carrera aporte emoción hasta el final, y para ello se han aplicado cambios en el recorrido.
"Espero que se decida al final, a mí son las carreras que me gustan. Para ello hemos aportado más dureza y esperamos que este macroarenero marque la diferencia y que la haga un poquito más dura, que es también lo que los corredores pedían", señaló.
"Hemos escuchado a los corredores y a la afición y creo que la carrera va a cambiar un poquito respecto a los otros años, pero tampoco ninguna barbaridad", añadió.
Más allá del evento deportivo, la idea de la organización es ofrecer Benidorm como una buena oferta turística.
"Queremos enseñar que Benidorm es un destino que merece la pena. Es una semana en el invierno en la puedes venir a entrenar aquí y disfrutar con tus amigos, con tu familia... es un evento al que se apuntan los mejores ciclistas del mundo", concluyó. EFE


