El Gobierno tramita como 'Lugar de Memoria Democrática' el Templo Másonico de Tenerife

La publicación oficial del inicio del expediente reconoce el valor histórico y simbólico del emblemático edificio, ligado a graves episodios de represión durante el franquismo, resaltando su función como símbolo de tolerancia, educación y libertad de pensamiento en Canarias

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El Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife, tras su reciente restauración y la reapertura al público, ha recibido a más de 6.000 visitantes, cifra que evidencia el creciente interés ciudadano por adentrarse en el legado histórico y patrimonial de la ciudad. Esta afluencia coincide con la decisión de iniciar el proceso para su declaración como 'Lugar de Memoria Democrática', un trámite que distingue su relevancia en la historia contemporánea de España. De acuerdo con el Boletín Oficial del Estado (BOE), este paso supone un reconocimiento institucional a nivel estatal, ya que el templo representa un enclave directamente vinculado a episodios graves de persecución durante el franquismo y a la represión sistemática que siguió al golpe militar de julio de 1936.

Según publicó el BOE, la incoación del expediente implica que el Templo Masónico, tras décadas de silencio y de ser sometido a ocupaciones y apropiaciones, es considerado un testimonio de violaciones graves a los derechos humanos. El Estado reconoce así que, en ese lugar, el régimen franquista llevó a cabo actos de persecución, interrogatorios, torturas y actividades de propaganda tras el golpe de 1936. El procedimiento de incoación llega después de la conclusión de las obras de rehabilitación, con una inversión superior a tres millones de euros, que han permitido devolver a la ciudad este edificio emblemático, construido como el primer templo masónico en España dedicado exclusivamente a ese fin.

El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, firmó un protocolo de colaboración para trabajar en la organización de actividades y en la recuperación de los bienes y fondos históricos que fueron expoliados durante la dictadura. Según consignó el medio oficial, Torres defendió que la declaración del Templo Masónico constituye "un acto de justicia y reparación", dado que el espacio desempeñó durante años un papel fundamental como símbolo de convivencia cívica, laicismo educativo, pensamiento crítico y compromiso social. Sin embargo, tras el estallido de la guerra civil, el edificio fue ocupado y transformado, perdiendo su función original y convirtiéndose en uno de los ejes de la represión institucional franquista en Canarias.

El ministro subrayó que la recuperación del templo como espacio divulgativo y de memoria resulta esencial para profundizar en la comprensión de los mecanismos de represión adoptados por el franquismo y en la política sistemática de criminalización de la libertad de pensamiento y de asociación. Igualmente, precisó que este reconocimiento trasciende los límites de la masonería y representa un homenaje a todas las víctimas en Canarias, tanto del golpe militar, como del conflicto bélico y la posterior dictadura. Canarias, según recordó Torres, experimentó una represión intensificada a pesar de no constituir un frente de combate directo durante la guerra civil.

Este expediente administrativo se suma a otros procesos similares en el archipiélago, como el de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura, identificada como símbolo de la persecución del colectivo LGTBI+ durante el franquismo. El medio oficial detalló que, con iniciativas como estas, el Gobierno busca dotar de visibilidad a enclaves relacionados con graves violaciones de derechos humanos, otorgándoles estatuto de referencia para la investigación y difusión de la memoria democrática.

José Manuel Bermúdez, alcalde de Santa Cruz de Tenerife, afirmó que esta declaración significa un avance notable en la construcción de una memoria colectiva basada en la dignidad y la convivencia democrática. El regidor remarcó que el templo masónico no corresponde a un edificio común, sino que forma parte del patrimonio arquitectónico y simbólico más representativo de la ciudad. Al referirse al interés social generado tras su restauración, subrayó que el inmueble ha dejado de ser un lugar silenciado para convertirse nuevamente en protagonista de la historia local.

Consultado sobre la coexistencia entre este reconocimiento y la permanencia del Monumento a Franco en la capital tinerfeña, Bermúdez precisó que su posición consiste únicamente en exigir el pleno cumplimiento de la ley canaria de memoria democrática. Según reportó la fuente oficial, el alcalde expresó que no ha habido resistencia alguna a la retirada del monumento, sino que el proceso debe regirse por los procedimientos legales en vigor. Añadió que las sentencias judiciales han reflejado deficiencias en la aplicación de la normativa, motivo por el cual solicita su cumplimiento estricto.

El protocolo de colaboración firmado entre administraciones implica avanzar en el estudio, conservación y divulgación pública de los archivos de las logias masónicas de Canarias. Según detalló el BOE, también se establecerán mecanismos para facilitar el acceso a fondos documentales estatales relevantes y se impulsarán acciones culturales, educativas y científicas. Estas actividades buscan difundir los valores ilustrados, humanistas y democráticos de la masonería, así como recordar la persecución sufrida por sus integrantes durante la dictadura.

En este contexto, el protocolo abre la posibilidad de desarrollar convenios específicos para futuras iniciativas, como una exposición fotográfica permanente sobre la masonería canaria, gestionada y financiada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática. Ambas instituciones han confirmado el propósito de recuperar los bienes y documentos que fueron confiscados al templo y trasladados al archivo de Salamanca durante el franquismo.

De acuerdo con declaraciones del alcalde Bermúdez, la administración local ha solicitado oficialmente la devolución de elementos tanto documentales como materiales—entre ellos estandartes de logias masónicas—que resultan fundamentales para el centro de interpretación del templo en Santa Cruz. El edil valoró la disposición del ministerio para participar activamente en estos procesos de repatriación, señalando que el retorno de dichos elementos resulta vital para conferir pleno sentido a la memoria democrática en la ciudad.

Según entrevistas recogidas por el medio oficial, Bermúdez insistió en que la reconstrucción de la memoria democrática en Santa Cruz pasa necesariamente por la recuperación de las piezas originales de la masonería local, ya que éstas se concibieron, confeccionaron y utilizaron en el mismo recinto que hoy aspira a convertirse oficialmente en 'Lugar de Memoria Democrática'.