Madrid, 8 ene (EFE).- La Comunidad de Madrid ha comunicado a la dirección de la Casa Árabe su decisión de abandonar el consorcio de la entidad tras analizar su gestión de los últimos años y encontrar dinámicas "incompatibles" con los principios del Gobierno regional y que "han repercutido negativamente en la credibilidad de la institución".
El consejero madrileño de Cultura, Turismo y Deporte, Mariano de Paco Serrano, ha dirigido una carta en nombre de la presidenta regional,Isabel Díaz Ayuso, al director general de la Casa Árabe, Miguel Moro Aguilar, en la que le traslada la decisión adoptada por la Comunidad de Madrid.
Casa Árabe es una entidad de derecho público de carácter interadministrativo, adscrita a la Administración General del Estado, cuyo consorcio está integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y de Cooperación (MAEUEC), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía, la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y el Ayuntamiento de Córdoba.
Según la misiva del Gobierno madrileño, la decisión de abandonar el consorcio responde "a una reflexión profunda y responsable sobre la gestión que arrastra la institución", ya que en los "últimos años" la Consejería de Cultura ha observado "con preocupación" una serie de dinámicas que considera "incompatibles con los principios" que cree que deben prevalecer en toda entidad pública.
"El reciente informe conocido y publicado por el Tribunal de Cuentas viene a confirmar nuestras dudas sobre la citada gestión, resultado de decisiones y actuaciones que han repercutido negativamente en la credibilidad de la institución que usted dirige", sostiene la carta, a la que ha tenido acceso EFE.
Por ese motivo, "y en defensa de la transparencia en la gestión de las instituciones", el Gobierno madrileño ha decidido "tomar distancia" en el funcionamiento de la entidad, "que no responde plenamente a los estándares que exige la sociedad actual".
"Quiero subrayar que esta decisión se toma con el legítimo deseo de que la institución pueda recuperar en el futuro los valores y el prestigio que motivaron nuestra participación original", concluye el consejero en la carta, en la que confía que "puedan superarse los obstáculos mencionados para el bien común y el desarrollo institucional". EFE
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