Trump pide a empresas de defensa interrumpir la recompra de acciones y pago de dividendos

El mandatario estadounidense exigió a los líderes de la industria armamentística aumentar la velocidad en la fabricación y el mantenimiento de vehículos y tecnología militar, advirtiendo restricciones financieras mientras no se cumplan los plazos para modernizar infraestructuras y equipos

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Donald Trump reiteró su postura sobre el salario de los ejecutivos de la industria armamentística de Estados Unidos, señalando que nadie en ese nivel debería percibir ingresos superiores a cinco millones de dólares, cantidad que, según expresó, representa solo una pequeña parte de las sumas que efectivamente reciben los directivos. Estas afirmaciones llegaron en medio de nuevas restricciones anunciadas por el mandatario a la gestión financiera de las principales compañías del sector. Según informó la agencia EFE, Trump exigió que las empresas de defensa estadounidenses suspendan cualquier pago de dividendos y recompra de acciones hasta que se superen los problemas relacionados con el desarrollo y la fabricación de equipamiento militar.

La declaración del mandatario, difundida a través de una publicación en Truth Social, advirtió que las compañías del sector no avanzan con la velocidad necesaria en la producción y el mantenimiento de la tecnología militar del país. Trump puntualizó: “Las empresas de defensa no están produciendo nuestro Gran Equipo Militar con suficiente rapidez y, una vez producido, no lo mantienen adecuadamente ni con la rapidez necesaria”.

El presidente también delineó una serie de prioridades a partir de su comunicado, detalló EFE. Indicó que, desde este momento, los directivos del sector deben centrarse en la construcción de nuevas y modernas instalaciones de producción para garantizar la entrega del equipamiento esencial, mejorar el mantenimiento y posibilitar la fabricación de los modelos más avanzados de tecnología militar para el futuro. Trump remarcó que de no cumplirse estos plazos y objetivos, persistirán las restricciones financieras impuestas a dividendos y recompra de acciones por parte de las empresas involucradas.

Estas medidas se suman a valoraciones anteriores del propio mandatario sobre el estado actual de la industria de defensa en Estados Unidos y las reiteradas referencias al elevado costo y la lentitud en los procesos fabriles. Según publicó EFE, Trump ha manifestado en varias ocasiones su determinación para acelerar el ritmo de innovación y modernización en un sector que considera estratégicamente clave para la seguridad nacional.

El mensaje difundido por Trump a través de sus redes sociales resalta la exigencia de fortalecer la infraestructura industrial mediante nuevas plantas de producción, señalando la necesidad de responder a los retos presentes y futuros de las Fuerzas Armadas estadounidenses. La intervención directa del presidente en la gestión interna de las empresas del sector de defensa pone en primer plano la creciente presión desde el Ejecutivo federal para modificar las prácticas financieras corporativas mientras persistan los retrasos en la entrega y el mantenimiento del material militar.

Según consignó EFE, las críticas de Trump no se limitaron al desempeño en materia de equipamiento, sino también al esquema retributivo de los ejecutivos. El presidente sugirió que los altos ingresos de los directivos deben ajustarse a una cifra máxima de cinco millones de dólares, enfatizando que esa cantidad es “una mera fracción” de lo que actualmente perciben. Este señalamiento reaviva el debate sobre la remuneración de los líderes empresariales en sectores prioritarios y sobre las políticas necesarias para vincular los incentivos a la eficiencia y productividad esperadas por la administración.

En sus más recientes declaraciones públicas, Trump volvió a plantear la urgencia de emprender una transformación estructural en la industria militar. El medio EFE detalló que, bajo la presión de la administración, las empresas deberán priorizar la inversión en capacidades productivas y relegar temporalmente los beneficios financieros destinados a los accionistas, hasta resolver plenamente los cuellos de botella identificados en los procesos productivos y logísticos.

Estas demandas se producen en el contexto de una política orientada a fortalecer la capacidad tecnológica de las fuerzas armadas y a responder a desafíos emergentes en la seguridad internacional. La instrucción de Trump representa una advertencia de que el acceso a ciertos instrumentos financieros estará condicionado directamente a los resultados en la modernización y la entrega de equipamiento militar. De acuerdo con EFE, las repercusiones de estas medidas podrían afectar tanto a la administración interna de las compañías como a la percepción de los inversores en los mercados de capitales.

La agencia también reportó que las publicaciones recientes de Trump tienen lugar tras reiteradas quejas sobre el ritmo de cumplimiento de los pedidos del Pentágono y sobre los sobrecostos que, según la administración, afectan el presupuesto destinado a Defensa. Sin establecer nuevos plazos concretos ni detallar un cronograma específico, el presidente insistió en que la prioridad debe centrarse en aumentar la velocidad y la eficiencia, desplazando a un segundo plano la atención a los dividendos y las recompras de acciones.