
Durante una comparecencia posterior a la reunión del Consejo de Dirección del Partido Popular en Madrid, Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras de la formación, hizo pública la postura del PP sobre la última propuesta del Ministerio de Trabajo relacionada con el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). De acuerdo con lo reportado por el medio, la formación política encabezada por Alberto Núñez Feijóo descarta aceptar la subida propuesta por Yolanda Díaz si no cuenta con el respaldo de las principales organizaciones empresariales y sindicales del país.
Según informó el medio, el Ministerio de Trabajo presentó a sindicatos y empresarios un plan para que el SMI aumente un 3,1% en 2026, hasta situarse en 1.221 euros mensuales repartidos en catorce pagas, manteniéndolo exento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Este planteamiento no obtuvo la adhesión de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ni de las grandes centrales sindicales, lo que motivó la negativa del Partido Popular a respaldarlo.
Bravo subrayó en su intervención ante la prensa que la posición del PP se mantiene invariable: la subida del salario mínimo, considera el partido, debe lograrse mediante un acuerdo claro entre el Gobierno, la patronal y los sindicatos. El vicesecretario insistió en que "siempre hemos dicho lo mismo", aludiendo a la necesidad de buscar consenso entre todas las partes implicadas antes de cualquier cambio en la remuneración base de los trabajadores.
Tal como consignó el medio, la propuesta del Ministerio de Trabajo llega en un contexto en el que las negociaciones entre agentes sociales sobre condiciones laborales y salariales continúan siendo un elemento clave para la política económica y social española. El plan suscitado por Yolanda Díaz representa el último intento de la cartera para incrementar los ingresos mínimos legales, aunque la ausencia de una aprobación explícita de parte tanto empresarial como sindical ha provocado la respuesta negativa de la formación conservadora.
El medio detalló que la ministra Yolanda Díaz convocó a los representantes de los trabajadores y empresarios precisamente para debatir la viabilidad de este incremento salarial, aspirando a mejorar el poder adquisitivo de quienes perciben el mínimo legal. Pese a este esfuerzo, el Partido Popular considera imprescindible sumar el acuerdo tripartito, descartando aprobar cualquier subida unilateral.
En declaraciones recogidas por el medio, el vicesecretario del PP insistió en que cualquier movimiento sobre el SMI sin el respaldo de los principales interlocutores sociales puede carecer de legitimidad y viabilidad a largo plazo. El PP reiteró su apuesta por el diálogo social y por los acuerdos colectivos como vía para la actualización del salario mínimo, alineado con la práctica histórica de buscar consensos extensos en materias económicas fundamentales.
De acuerdo con lo publicado, la discrepancia entre el Gobierno y el principal partido de la oposición sobre la fórmula para modificar el SMI refleja las profundas diferencias sobre el papel del diálogo social y la concertación tripartita en la toma de decisiones económicas en España. La propuesta de Díaz se enfrenta ahora a la dificultad de reunir el apoyo de las partes implicadas, mientras que el PP mantiene su oposición hasta alcanzar ese consenso necesario.


