El Gobierno concede la Gran Cruz de Carlos III a título póstumo a los ex presidentes asturianos Marqués, Areces y Trevín

La publicación en el Boletín Oficial del Estado de la distinción a tres líderes autonómicos destaca su contribución clave al desarrollo y defensa de la autonomía asturiana, una decisión calificada por autoridades como un acto de justicia histórica y gratitud democrática

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El presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, mencionó en un mensaje en redes sociales que el año 2025 se presenta como un periodo de evocaciones y tributos, pues se cumplen treinta años de la elección de Sergio Marqués como presidente en la Junta General. En esa línea, se llevarán a cabo homenajes, como la dedicación de distintos espacios públicos a los expresidentes asturianos: la calle del Consejo Consultivo en Gijón se ha dedicado a Marqués, el dique de los Cubos de la Memoria en Llanes a Antonio Trevín, y un paseo en Gijón a Vicente Álvarez Areces, iniciativa impulsada en la gestión de Ana González. A partir de este contexto conmemorativo, la noticia principal radica en que el Consejo de Ministros aprobó recientemente la concesión de la Gran Cruz de la Real Orden de Carlos III, a título póstumo, a los tres expresidentes de Asturias: Sergio Marqués, Vicente Álvarez Areces y Antonio Trevín.

De acuerdo con el medio El País, los Reales Decretos que otorgan la distinción se hicieron públicos el miércoles en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La Gran Cruz constituye la segunda mayor distinción civil del Estado, únicamente superada por el collar de la misma orden, distinción tradicionalmente reservada para miembros de la Familia Real, así como para jefes de Estado y de Gobierno de España.

Según detalló El País, la delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, resaltó que el reconocimiento a Marqués, Areces y Trevín responde a su papel fundamental en la defensa de la autonomía regional, así como en el fortalecimiento de los servicios públicos y el avance tanto económico como social del Principado. En una nota de prensa difundida por la Delegación del Gobierno, Lastra señaló: “La Gran Cruz simboliza un gesto de justicia histórica y de gratitud democrática hacia tres presidentes que contribuyeron de forma decidida a construir la Asturias moderna, cohesionada y abierta de hoy”. De igual modo, subrayó el desempeño de los exmandatarios en la promoción del diálogo, en la búsqueda de consensos políticos y en el mantenimiento de la estabilidad institucional.

El reconocimiento adquiere, además, un significado personal para las familias de los expresidentes distinguidos. Adriana Lastra hizo alusión expresa a este aspecto al afirmar que se trata también de un homenaje a quienes acompañaron a los presidentes y compartieron los sacrificios y privaciones derivados del servicio público, según consignó El País. En sus palabras, “Asturias se reconoce en su legado, su lealtad institucional, su impulso a la autonomía asturiana y su compromiso social. Esta condecoración simboliza ese orgullo compartido”. La Delegación del Gobierno en Asturias renovó, con motivo de este acto, su compromiso de seguir colaborando estrechamente con el Gobierno autonómico y otras instituciones regionales para favorecer el progreso, la cohesión social y la igualdad de oportunidades entre los ciudadanos asturianos.

Según publicó El País, el presidente Adrián Barbón recordó otras acciones que se inscriben en la política de reconocimiento institucional a los expresidentes asturianos. Desde 2019, fecha en la que asumió la Presidencia, se ha promovido la creación de una galería de retratos para los exmandatarios, la denominación de salas institucionales con sus nombres y la consolidación del trato protocolario de presidente vitalicio para quienes han ocupado la máxima responsabilidad en el Gobierno autonómico. En su mensaje, Barbón manifestó que “honrar su memoria es también honrar la historia de Asturias”, y destacó que la entrega de la Gran Cruz, otorgada por el Rey a propuesta del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras la deliberación del Consejo de Ministros, representa “un gesto de enorme valor” por su significado para la memoria colectiva de la comunidad.

La concesión de la Gran Cruz de Carlos III subraya así la trayectoria de Sergio Marqués, del Partido Popular, así como de Vicente Álvarez Areces y Antonio Trevín, ambos del Partido Socialista Obrero Español, como figuras clave tanto del desarrollo institucional como del avance en derechos sociales y prestación de servicios públicos en Asturias. Según informó El País, la Real Orden de Carlos III, cuyo origen se remonta al siglo XVIII, considera la Gran Cruz como una de sus máximas distinciones civiles, poniendo en valor méritos excepcionales en el ámbito del servicio al Estado y la sociedad.

La publicación oficial de los decretos de concesión en el BOE sella el carácter institucional y público del reconocimiento. Según recogió El País, la distinción tiene un alcance que trasciende lo simbólico para adquirir la condición de homenaje estable y duradero a tres personalidades que marcaron el devenir moderno de Asturias mediante su dedicación política. Con motivo de la entrega de este reconocimiento, se refuerzan asimismo las políticas autonómicas de memoria institucional y los actos conmemorativos por los treinta años de la presidencia de Sergio Marqués, en el marco de un 2025 donde la evocación del pasado político regional se sitúa en primer plano.