
Al finalizar la reciente reunión de líderes de la Unión Europea celebrada en Bruselas, Pedro Sánchez comentó que mantuvo un encuentro con Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y figura principal de Sumar en el Ejecutivo, para dialogar sobre la crisis que atraviesa el Gobierno debido a los escándalos vinculados al PSOE y las medidas necesarias para reactivar la legislatura. Según informó el medio, Sumar definió este encuentro como útil, particularmente porque Díaz subrayó la gravedad de la coyuntura y presentó propuestas encaminadas a fortalecer la agenda social y promover cambios en el gabinete ministerial.
Durante el diálogo, Díaz comunicó al presidente que, a raíz de los presuntos casos de corrupción y acoso sexual que involucran a miembros del PSOE, la legislatura requería una reorientación inmediata de sus prioridades. De acuerdo con Sumar, la vicepresidenta segunda abogó por una respuesta política contundente que incluyera una remodelación del Ejecutivo y un relanzamiento de la legislatura, otorgando un nuevo impulso a las políticas sociales, especialmente en el ámbito de la vivienda. Sumar enfatizó, según detalló el medio, que la atribución para modificar la composición del gabinete recae únicamente sobre Sánchez.
La postura de Díaz y Sumar se ha mantenido constante desde que los escándalos sacudieron la estabilidad del PSOE. Según consignó el medio, insisten en que el partido mayoritario debe responder sin demora ante la crisis. Sumar reiteró el martes que el inmovilismo no constituye una alternativa, señalando la urgencia de adoptar medidas para restaurar la confianza tanto en el Ejecutivo como en la coalición de gobierno.
En palabras de Sánchez, según lo consignado por el medio, la petición de Díaz para abordar una crisis de Gobierno no le resultó desleal, y destacó la necesidad de entender estos reclamos dentro de la lógica de funcionamiento del gabinete y la responsabilidad política del momento. La conversación giró sobre cómo afrontar los desafíos políticos que enfrentan, incluyendo la presión derivada de los casos que afectan al partido socialista, y buscar alternativas para revitalizar la agenda legislativa.
Este viernes, el PSOE y los partidos de Sumar presentes en el Gobierno concretaron una reunión solicitada por el socio minoritario para tratar la crisis. Según publicó el medio, por parte de la delegación socialista participaron Rebeca Torró, secretaria de Organización, y Borja Cabezón, su adjunto. Sumar estuvo representado por figuras de la dirección de Movimiento Sumar, Izquierda Unida (IU), Más Madrid y Comunes. Entre los asistentes de estas dos últimas agrupaciones figuraron Eduardo Fernández Rubiño, dirigente de Más Madrid, y Lidia Muñoz, secretaria de Organización de Comunes.
La crisis motivada por los recientes escándalos ha tensado la relación entre los socios de gobierno, como reportó el medio. Sumar considera que la reacción del PSOE debe ser ejemplar y rápida y que la arquitectura del Ejecutivo necesita ajustarse para contener el desgaste institucional derivado de estos casos. Las agrupaciones políticas integradas en Sumar, como Más Madrid, Comunes e Izquierda Unida, expresaron la disposición de sus líderes a colaborar en la definición de una hoja de ruta que permita superar las dificultades actuales.
Sumar entregó al presidente un paquete de propuestas enfocado en dinamizar la respuesta institucional. Según señaló el medio, las medidas incluyen una mayor presencia de políticas sociales activas y el impulso de acciones que refuercen la protección de derechos fundamentales, con énfasis en la gestión de la vivienda. Díaz manifestó que el contexto exige no sólo el fortalecimiento de las políticas de bienestar social, sino una respuesta decisiva ante cualquier señal de inacción que pueda perjudicar la imagen y el funcionamiento del Gobierno.
La dirección socialista, de acuerdo con el reporte del medio, se mostró abierta a escuchar las demandas de Sumar y calificó el proceso de intercambio como necesario para mantener la cohesión de la coalición. Los representantes del PSOE defendieron la importancia de gestionar la crisis interna con transparencia y reincidir en el compromiso de combatir cualquier conducta que dañe la integridad institucional.
La agenda legislativa se ha visto afectada por el impacto mediático y político de los casos judiciales bajo investigación. Los socios minoritarios, tal como recogió el medio, advirtieron sobre el riesgo de quedar estancados y recalcaron que la capacidad de recuperación depende de la disposición del Gobierno a implementar reformas visibles y efectivas. El mensaje de Díaz al presidente buscó fomentar un cambio estructural, sin perder de vista que la última palabra sobre la composición del gabinete corresponde a Sánchez.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de preservar la estabilidad del Gobierno y devolver la confianza a la ciudadanía a través de acciones claras. Los partidos aliados dentro de Sumar recordaron que, a pesar de las diferencias, el propósito compartido sigue siendo preservar la viabilidad de la legislatura y enfrentar la crisis política con determinación, priorizando siempre las demandas sociales.

