Latinoamérica acelera la construcción de centros de datos ante el avance del 5G y la IA

La demanda de cómputo, inversiones récord y necesidades de energía renovable impulsan la transformación del panorama digital regional, mientras gobiernos y empresas multinacionales buscan soluciones frente a desafíos regulatorios, ambientales y de infraestructura eléctrica en expansión

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La inversión de 37.735 millones de dólares anunciada recientemente por TikTok para levantar su primer centro de datos en Latinoamérica, en el complejo industrial de Pecém, Ceará, refleja el fuerte dinamismo que atraviesa la región en materia de infraestructura digital. Este movimiento de la plataforma china ocurre en momentos en los que la demanda de procesamiento y almacenamiento de datos, motivada por el avance de la inteligencia artificial (IA) y el despliegue del 5G, empuja a gobiernos y compañías multinacionales a transformar el entorno tecnológico latinoamericano. Según reportó EFECOM, países como Brasil, México, Chile, Colombia y Argentina encabezan el impulso de nuevos desarrollos en el sector a través de la expansión de centros de datos y regiones cloud (nube), integrando así el continente en la competencia global por recursos, inversiones y reducción de latencias.

El medio EFECOM detalló que esta ampliación de infraestructura responde a necesidades generadas por el crecimiento exponencial de computación en la nube y la adopción de tecnologías que requieren un procesamiento eficiente y continuo. Industrias como la banca digital, el comercio electrónico, los videojuegos y el streaming dependen cada vez más de plataformas capaces de responder en tiempo real y con altos estándares de seguridad y capacidad. El auge del procesamiento, potenciado por la IA generativa y el 5G, genera un entorno donde tanto empresas como consumidores exigen menores tiempos de respuesta, mayor acceso a servicios digitales y fiabilidad en las redes.

Brasil lidera en la región con 195 proyectos de centros de datos, posicionándose cerca del grupo de los diez países con mayor desarrollo en este ámbito a nivel mundial. De acuerdo con la información publicada por EFECOM, São Paulo y Río de Janeiro concentran buena parte de la actividad, mientras varios estados del nordeste aprovechan la ventaja de una matriz energética predominantemente renovable y una robusta conectividad internacional. Pese a estos factores favorables, el desarrollo enfrenta desafíos relacionados con elevados impuestos, barreras a la importación y precios altos de la energía. Para contrarrestar estas dificultades y asegurar el flujo de inversiones, el gobierno brasileño puso en marcha un régimen especial que exige la utilización de energía renovable y el destino de al menos el 2 % de los recursos a investigación y desarrollo.

La inversión de Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure, Google Cloud y otras multinacionales en la región fue destacada por EFECOM como un factor clave para la aceleración tecnológica latinoamericana. En México, el estado de Querétaro se consolidó como centro neurálgico a nivel nacional y uno de los más dinámicos de Latinoamérica, alcanzando una concentración equivalente al 67 % de la capacidad de centros de datos del país, con un inventario de 587,2 MW —475,7 MW de los cuales se encuentran bajo desarrollo—. Este proceso ejerce una presión significativa sobre la infraestructura eléctrica local. AWS efectuó la apertura de la región “Mexico Central” en 2025, como parte de un plan superior a 5.000 millones de dólares, sumándose a la operación de Microsoft desde 2023 de la primera región cloud en español y la ampliación de Google Cloud. El sector mexicano, no obstante, requiere mayor certidumbre en materia regulatoria y mayor acceso a energías limpias, junto con la agilización de permisos para mantenerse competitivo.

Chile, con un total de 33 centros de datos operativos y 34 nuevos en trámite, incrementó su capacidad instalada a 198 MW, multiplicando por cinco la cifra registrada una década atrás. Microsoft y AWS figuran entre las compañías que anunciaron fuertes desembolsos, de 3.300 y 4.000 millones de dólares respectivamente. El gobierno chileno promueve la descentralización de estos proyectos hacia regiones como Atacama y Magallanes, en parte para aprovechar las condiciones geográficas y energéticas. A pesar de estos planes, organizaciones ambientales han manifestado su preocupación por el elevado consumo eléctrico y de agua utilizado para refrigerar los servidores, advirtiendo sobre impactos ecológicos y la necesidad de equilibrar desarrollo y sostenibilidad.

En el caso de Argentina, según publicó EFECOM, la situación exhibe una capacidad ociosa calculada entre 30 % y 40 %. Especialistas advierten que el previsible aumento de la demanda hará necesario sumar superficie y modernizar una infraestructura eléctrica que arrastra décadas sin grandes actualizaciones. El país cuenta con gas, subproducto de su industria petrolera, que puede ser redireccionado a la generación de energía para los centros de datos. Al igual que Brasil, Argentina dispone de potencial para generar energía nuclear con fines computacionales. El anuncio de OpenAI de una inversión de 25.000 millones de dólares impulsa al gobierno y al sector privado a planificar estrategias para cubrir la demanda y definir la participación de empresas locales en la cadena de valor tecnológico.

Colombia, por su parte, cuenta con al menos 32 centros de datos, la mayoría situados en Bogotá, fruto de inversiones por un total de 786 millones de dólares. Según consignó EFECOM, el país dispone de doce cables submarinos y se coloca como el segundo de la región en esta infraestructura, por detrás de Brasil. Colombia también figura cuarta a nivel global en el Offshore BPO Confidence Index 2025, con un índice del 84,2 %, y su mercado cloud registra un crecimiento anual del 20,3 % proyectado hasta 2028, con AWS abarcando el 56 % del sector. En términos de conectividad móvil, Colombia presentó en 2025 un total de 102,5 millones de líneas y superó los seis millones de accesos 5G, lo que representa un alza del 185 % respecto al año anterior.

Las nuevas regiones cloud instaladas permiten reducir considerablemente la latencia, pasando de rangos de 40–60 milisegundos a cifras comprendidas entre 5 y 15, lo que habilita aplicaciones en tiempo real para diversas industrias y gobiernos. La IA generativa, que requiere grandes volúmenes de procesamiento y acceso a fuentes energéticas fiables y continuas, se beneficia especialmente de este salto técnico, abriendo posibilidades para la telemedicina, la gestión urbana inteligente y la industria 4.0.

El despliegue del 5G se mantiene desigual en Latinoamérica, mientras que aplicaciones como vehículos conectados y ciudades inteligentes continúan amplificando el flujo de datos y la demanda de infraestructura para su procesamiento. Este avance se encuentra con obstáculos relacionados con el elevado consumo eléctrico, la presión que estos centros ejercen sobre los recursos hídricos por sus sistemas de refrigeración y el impacto ambiental reflejado en la huella de carbono. El marco regulatorio constituye otro desafío: mientras Brasil y Chile progresan en la aprobación de normas sobre protección de datos y sostenibilidad, otros países mantienen regulaciones que no responden a las nuevas demandas del sector, lo que puede inhibir futuras inversiones.

En conjunto, el panorama digital regional se transforma al ritmo impuesto por multinacionales tecnológicas y gobiernos que buscan adaptar el entorno a las exigencias del nuevo mercado. EFECOM remarcó cómo estos cambios impulsan no solo la renovación de infraestructuras eléctricas e industriales, sino también la adopción de energías renovables y la necesidad de actualizar marcos regulatorios para seguir el ritmo de una expansión que redefine las capacidades y oportunidades de Latinoamérica en el entorno digital global.