
En el acto de conmemoración por el 47º aniversario de la Constitución Española, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, expresó su preocupación por el clima de división política y social que percibe en el país, señalando que “la España que se está fabricando desde hace algún tiempo” promueve la confrontación y el conflicto entre ciudadanos. Según informó el Ejecutivo autonómico a través de un comunicado difundido tras la ceremonia, Ayuso instó a la sociedad a mantener la unidad y no ceder ante dinámicas que, en sus palabras, “llevan a los peores episodios de la historia”.
De acuerdo con lo publicado por el Gobierno madrileño, Ayuso transmitió durante el evento su “orgullo” por el acuerdo alcanzado en 1978, cuando españoles provenientes de diferentes regiones y con posturas políticas diversas lograron un pacto fundacional sobre “la necesidad de seguir caminando juntos”. La presidenta remarcó la importancia de rechazar lo que denominó la tentación de “crear una España de sospechas, rencores y bajo el interés común de querer aceptarse y vivir en pluralidad”. Esta evocación al consenso de la Transición sirvió a Ayuso como contraste con lo que describió como la realidad actual.
En su intervención, la presidenta madrileña manifestó su inquietud por lo que denomina la construcción de “bandos y el agravio”, donde cualquier actor que participe en la vida pública —sea legislador, juez u opinador— es objeto de sospecha o se convierte automáticamente en “culpable o creído”. Según consignó el medio, Ayuso vinculó este ambiente a la aparición de “los peores episodios de nuestra historia”, una referencia, según sus palabras, a las consecuencias negativas de la polarización y el enfrentamiento civil.
El comunicado del Ejecutivo autonómico también recoge las críticas de Ayuso a los movimientos nacionalistas, a los que responsabilizó de fomentar la fragmentación territorial. La presidenta señaló que “trocear esta nación de siglos” implica un grave peligro para la convivencia, especialmente porque, a su juicio, este proceso ocurre “en manos de aquellos que no la quieren”. Añadió que observa un impulso procedente “del nacionalismo, que desde distintas comunidades autónomas separatistas está creando con el apoyo y el patrocinio del Gobierno una ruptura que va sin frenos”.
Durante el acto, Ayuso recuperó la memoria de la Transición como ejemplo de diálogo y superación de las diferencias. Expresó que en 1978, “españoles de toda procedencia y color político” pusieron de lado intereses particulares para establecer un marco de convivencia, subrayando que ese espíritu resulta necesario ante las circunstancias actuales. El comunicado destacó que la presidenta llamó a “no seguir creando una España de sospechas, rencores y bajo el interés común de querer aceptarse y vivir en pluralidad”.
El mensaje de Ayuso se produce en un contexto nacional marcado por debates en torno a la unidad territorial y la relación entre el Gobierno central y diversas comunidades autónomas. La presidenta de la Comunidad de Madrid aprovechó la celebración institucional para reiterar su posición sobre la importancia de mantener integrado el territorio nacional y evitar políticas que, según su criterio, propician el enfrentamiento y el distanciamiento entre españoles.
Tal como remarcó el Gobierno autonómico en su comunicado, la intervención de Ayuso en el aniversario de la Constitución estuvo orientada a alertar sobre los riesgos de la fractura social y política, haciendo hincapié en la necesidad de fortalecer valores de convivencia y de unidad frente a posibles amenazas de fragmentación. La presidenta terminó subrayando que “seguir caminando juntos” representa la mejor garantía para preservar el espíritu democrático surgido hace cuarenta y siete años.
