La jueza de la dana eleva a 230 el número muertos por la dana al incluir a un anciano fallecido el 3 de noviembre

Según documentación judicial, las devastadoras inundaciones del 29 de octubre suman ahora 230 fallecidos tras reconocer la muerte de un hombre mayor ocurrida días después, mientras se examinan otros casos pendientes de confirmación oficial en la investigación

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El Instituto de Medicina Legal emitió un informe en noviembre pasado que relata cómo un hombre de 74 años permaneció durante toda la noche del 29 al 30 de octubre de 2024 en su vivienda, una planta baja de Catarroja, sin posibilidad de salir ni de encontrar refugio seguro por la entrada masiva de agua. El documento detalla que el anciano, imposibilitado para desplazarse y afectado por el estrés físico de la situación, sufrió un tromboembolismo pulmonar, trastorno al que contribuyeron tanto la exposición al agua fría como patologías previas. El fallecimiento sucedió el 3 de noviembre en el hospital La Fe de València. La jueza instructora considera que esas circunstancias confirman su inclusión como la víctima mortal número 230 de las inundaciones ocurridas el 29 de octubre, según informó el medio que cubre la investigación judicial.

El aumento en la cifra de víctimas mortales se formalizó mediante un auto judicial emitido este martes, en el que la jueza de Catarroja comunicó la actualización del conteo de personas fallecidas vinculadas a las riadas. Según consignó el medio de referencia, la decisión judicial responde a la solicitud que presentó el hijo del fallecido, quien pidió el reconocimiento de su padre como víctima directa de las inundaciones. Para resolver la petición, la jueza solicitó al Instituto de Medicina Legal que analizara la causa y el contexto del deceso.

En el documento judicial, al que hace alusión la cobertura periodística, se expone que otros nueve casos permanecen en fase de estudio. Las familias de esas personas han presentado solicitudes formales ante el órgano judicial para que también sean reconocidas como víctimas mortales de la dana. Los jueces esperan los correspondientes informes forenses para determinar si existe causalidad suficiente que relacione las muertes con las condiciones extremas que generaron las inundaciones.

Hasta la reciente inclusión del hombre de Catarroja, la última víctima oficialmente registrada era Scalett, la hija no nacida de Janine Brigitte, una joven embarazada de 26 años que murió el mismo 29 de octubre en Riba-roja cuando cursaba ocho meses de gestación. El informe forense ampliatorio especificó que el feto superaba las 24 semanas y los 500 gramos, umbral considerado como “gestación viable” según los criterios médicos. El fallecimiento de la bebé ya ha sido inscrito en el Registro Civil, siguiendo el procedimiento correspondiente, reportó el medio que da seguimiento a los avances judiciales derivados de la catástrofe.

En el ámbito judicial, la jueza a cargo de la instrucción sobre la gestión de la dana mantiene abierto el proceso para analizar posibles responsabilidades. El medio local explica que esta labor no solo implica el examen de cada fallecimiento, sino también la tramitación de solicitudes y el cruce de evidencias médicas, familiares y forenses. La inclusión del anciano fallecido en noviembre amplía la perspectiva sobre el impacto de las inundaciones, ya que se suma a una lista que contempla tanto muertos directos por la riada como a quienes una situación de vulnerabilidad y exposición agravó los riesgos de salud hasta provocar la muerte días después del evento principal.

De acuerdo con las informaciones publicadas, desde la riada del 29 de octubre se han adoptado diversos procedimientos para constatar la relación directa entre el episodio climático y los fallecimientos posteriores. Los informes médicos forenses resultan clave para fundamentar las decisiones judiciales y determinar la contabilización de víctimas. En cada caso, la confirmación depende del análisis detallado de las condiciones previas de las personas afectadas, su exposición a la riada y los desenlaces clínicos registrados tras el evento.

El medio que cubre el seguimiento de estos hechos señaló que las inundaciones del 29 de octubre de 2024 dejaron un saldo trágico cuyas dimensiones aún no están completamente cerradas. Según la documentación oficial, la jueza continúa recibiendo y analizando solicitudes, a la espera de que nuevas evidencias determinen si los fallecimientos notificados guardan vinculación directa con el temporal y se suman al balance definitivo de víctimas.