
El Ministerio Fiscal presentó pruebas donde se hizo referencia a una conversación previa al suceso, en la que el acusado, mientras compartía bebidas alcohólicas con su hermano, expresó: “ya es hora de que papá de paso a las nuevas generaciones”. Según consignó la fuente original, Europa Press, este comentario tuvo lugar el mismo día del crimen y está siendo considerado como un elemento relevante en la configuración de los hechos. Posteriormente, la Fiscalía situó el inicio de la agresión en el domicilio familiar, donde el padre, aquejado por diversas enfermedades, se encontraba en situación de vulnerabilidad.
De acuerdo con Europa Press, la acusación particular, que representa a los hermanos y a la madre del acusado, solicitó prisión permanente revisable por homicidio, máxima pena recogida en la legislación española para este tipo de delitos. Además, esta acusación requirió un año de prisión por un presunto delito de lesiones y impuso compensaciones económicas: una multa de 150.000 euros destinada a la esposa del fallecido y 60.000 euros para cada uno de los cuatro hermanos de la víctima, así como 780 euros adicionales para el hijo que resultó lesionado durante el altercado.
El Ministerio Fiscal, por su parte, solicitó 19 años de prisión para el acusado, acusado de asesinato con el agravante de parentesco, en línea con el tipo penal que contempla una mayor severidad cuando la víctima es un familiar directo. Además, por el delito leve de lesiones, asignó una multa durante tres meses, calculada con una cuota diaria de 10 euros. Europa Press reportó también que la Fiscalía incluyó en su reclamación indemnizaciones de 125.000 euros a la madre del acusado y 70.000 euros para cada uno de los cuatro hermanos, junto con una suma de 800 euros más para la víctima lesionada y 4.606 euros que deberán ser abonados al Sacyl por los costes sanitarios derivados de la atención médica al agredido, acompañados de los intereses legales correspondientes.
La Audiencia Provincial de León acogió este martes la primera jornada del juicio, donde se expusieron tanto la calificación de los hechos como las penas y compensaciones solicitadas por las diferentes partes. Según lo transmitido por Europa Press, los hechos se remontan al 29 de diciembre de 2023. Ese día, después de estar en diversos bares con su hermano e ingerir bebidas alcohólicas, el acusado regresó a la vivienda familiar en La Sota de Valderrueda. Allí inició una pelea con su padre, descrita por la Fiscalía como una agresión a una persona “indefensa” debido a múltiples dolencias previas.
El relato aportado por la Fiscalía recoge cómo el padre, en el momento de ser atacado, no podía valerse de sus plenas facultades para defenderse. Este dato constituye un argumento de peso en la acusación, ya que establece el agravante de abuso de superioridad y la especial vulnerabilidad de la víctima en el momento de los hechos, detalló Europa Press.
Europa Press informó que las reclamaciones económicas que acompañan a la petición de penas buscan compensar tanto la pérdida sufrida por la familia directa como los daños físicos que ocasionó el ataque, así como los costes asistenciales asumidos por el sistema de salud. Ambas partes fundamentaron sus solicitudes en la gravedad de las lesiones, en el contexto de agravantes, y en las consecuencias posteriores para cada miembro de la familia afectada.
Desde la perspectiva procesal, la prisión permanente revisable solicitada por la acusación particular representa la máxima pena contemplada en el ordenamiento jurídico español para delitos especialmente graves cometidos con agravantes. El tribunal deberá determinar su procedencia en base a los hechos, las pruebas aportadas por las partes y la concurrencia de los elementos que agravan la calificación del delito, a la luz de lo recogido por Europa Press.
Las siguientes sesiones del juicio se centrarán en la presentación de testimonios y peritajes que permitan definir la autoría y las circunstancias exactas en que ocurrieron los hechos, aspectos clave para la resolución final del tribunal. La repercusión del caso se extendió más allá de La Sota de Valderrueda, dado que la petición de prisión permanente revisable no resulta habitual en la provincia de León, indicó Europa Press, y el impacto emocional en la familia ha sido evaluado como un factor relevante para las respectivas compensaciones económicas reclamadas.
La atención del proceso se concentra tanto en los aspectos penales como en las indemnizaciones requeridas. Las cifras propuestas por las partes buscan dar respuesta a los distintos tipos de daños reconocidos en la legislación: la muerte del padre, las lesiones sufridas por el hermano y la atención médico-hospitalaria posterior. Europa Press detalló que el juicio proseguirá en la Audiencia Provincial de León en las próximas jornadas, con la expectativa de una resolución en la que el tribunal considerará las pruebas y los argumentos de las partes a lo largo del proceso.

