
Durante su estancia en Ciudad de México, Yolanda Díaz hizo referencia a las peticiones recientes de la patronal en España sobre la reforma de la prevención de riesgos laborales. Según consignó el medio, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo solicitó claridad a la organización empresarial en cuanto a su posicionamiento político, preguntando si su labor respondía a la defensa legítima de los intereses empresariales o si se encontraba del lado de planteamientos políticos más radicales representados por la extrema derecha y el Partido Popular. En ese contexto, Díaz aprovechó para realizar una valoración de las palabras pronunciadas por Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, ante el empresariado catalán.
De acuerdo con la información publicada, Díaz criticó que Feijóo demandara “casi un alzamiento empresarial” frente al Gobierno, dirigiéndose específicamente a la patronal catalana durante un acto organizado por Foment del Treball. El líder de la oposición solicitó el apoyo expreso de los empresarios para impulsar una moción de censura contra el presidente Pedro Sánchez, comprometiéndose únicamente a convocar elecciones en caso de que prosperase la iniciativa. El discurso de Feijóo hizo alusión tanto a Junts como a ERC, agrupaciones catalanas a las que invitó a sumarse a ese movimiento.
El medio detalló que, desde México, Díaz manifestó la gravedad que, a su juicio, representan las declaraciones de Feijóo. Sostuvo que pedir a los empresarios catalanes y españoles que actuasen contra el Ejecutivo suponía “un llamamiento para derribar al Gobierno”. Díaz aseguró que, “cuando un dirigente político hace esto, pierde su credibilidad democrática”, e insistió en que, conforme a la democracia española, quienes determinan el rumbo del país son los ciudadanos mediante el voto y no las élites económicas. “En España mandan los españoles votando y no las élites empresariales”, afirmó.
En las declaraciones recogidas durante su comparecencia posterior a la reunión con el ministro de Trabajo y Previsión Social mexicano, Marath Bolaños, Díaz remarcó varias veces la idea de que Feijóo habría perdido toda credibilidad por sus demandas ante el sector empresarial. La ministra también hizo referencia a los recientes intereses mostrados por la patronal, que ha solicitado el reinicio de las negociaciones en torno a la reforma de la prevención de riesgos laborales. En ese sentido, preguntó de modo directo sobre a qué intereses responde la patronal en este debate: “Si en el papel institucional que venía jugando antes de esta legislatura, en defensa legítima de los intereses de las empresas, o está al servicio de la extrema derecha y de Feijóo, como estamos viendo hoy”, interpeló Díaz, según publicó el medio.
El foro ante el que Feijóo realizó sus declaraciones, Foment del Treball, representa uno de los espacios de mayor influencia para la patronal catalana. Allí, según la información reportada, Feijóo articuló un mensaje enfocado en reunir apoyos del empresariado para, junto con fuerzas políticas como Junts y ERC, promover un proceso que pusiera fin al mandato de Pedro Sánchez en La Moncloa. El Compromiso del líder del Partido Popular se redujo, de acuerdo con las consignas del acto, a garantizar una convocatoria electoral posterior si la moción de censura lograba desplazara al actual gobierno.
La respuesta de Díaz buscó subrayar la relevancia democrática de respetar la voluntad expresada en las urnas, sugiriendo que las intervenciones del empresariado deberían tener lugar en el marco de la legalidad y la neutralidad institucional. Según reflejó el medio, la ministra recordó los intentos anteriores de la patronal para incidir en materias legislativas como la seguridad y salud laboral, advirtiendo sobre el riesgo de que el papel de las organizaciones empresariales quede vinculado a disputas partidistas y no a la promoción de sus propios intereses sectoriales.
El intercambio entre Díaz y Feijóo forma parte del debate actual sobre la relación entre las instituciones políticas y los representantes económicos, así como sobre los límites de la presión que pueden ejercer los distintos sectores sobre el curso de la política nacional. El medio enfatizó que, en sus declaraciones, la vicepresidenta segunda pidió a la patronal claridad en su alineamiento en cuestiones tan decisivas para el país como la reforma laboral y el futuro de la gobernabilidad.


