Valladolid, 15 may (EFE).- El Recoletas Atlético Valladolid afronta el esprint final de la Liga Asobal con el objetivo de terminar imbatido en su pabellón de Huerta del Rey, donde ni siquiera el Barça pudo ganar, aunque no lo tendrá nada fácil ya que el domingo llega uno de los equipos más en forma, el Irudek Bidasoa, y el 1 de junio se despedirá con el potente Torrelavega.
El técnico azulón, David Pisonero, ha advertido en rueda de prensa de que "no va a ser sencillo vencer a un Bidasoa que llega a este tramo final de temporada a pleno rendimiento, que está bien trabajado, cuenta con grandes individualidades y que tiene una defensa durísima, de mucho contacto".
En este sentido, ha señalado que, desde la llegada de su nuevo entrenador, Alejandro Mozas, los irundarras han adquirido "un punto más de agresividad en defensa, con mucho contacto en el centro, lo que les hace muy peligrosos, sobre todo, si pueden correr tras la recuperación o anticipación".
Además, con la Copa del Rey en el horizonte, de la que el cuadro vasco será el anfitrión, su motivación es total, algo que deberán igualar o superar los vallisoletanos, si quieren seguir contando sus partidos en casa como favorables a sus intereses.
Según ha explicado Pisonero, este parón les ha venido bien físicamente, pero habrá que ver si también ha sido positivo desde el punto de vista moral, y se mantiene ese alto nivel competitivo mostrado en su feudo durante toda la campaña, y las ganas de seguir dando alegrías a la afición.
Para ello, considera fundamental "recuperar la intensidad defensiva" que no se pudo ver en la anterior jornada ante Huesca, colista de la clasificación, en la que la lucha de los oscenses por mantener la categoría se impuso a la del Recoletas por alcanzar puestos europeos.
En este sentido, el técnico de los vallisoletanos ha sostenido que cuando no se compite, "siempre queda mal sabor de boca". "Ellos se jugaban la vida y nosotros no supimos estar al nivel. Seguramente fue el peor encuentro que hemos jugado este curso", ha reconocido.
Por tanto, a estas alturas, con solo tres jornadas por disputarse, su equipo "no va a guardar nada ni a especular con nada", sino que va a ir "con el acelerador a tope" para ver hasta dónde llega, tanto en liga, como en la Copa del Rey, en la que tendrá como primer rival al todopoderoso Barça.
"No queremos renunciar a nada y vamos a ir a por todo, con todo. Sabemos contra quién nos lo vamos a jugar, y que hemos alcanzado cifras a las que ha sido difícil llegar otros años, pero hay que ir a por más, y vamos a tratar de lograr lo máximo", ha añadido.
Para esta cita cuenta con las conocidas bajas de Edu Calle y Manu García, pero ya tendrá a Alejandro Pisonero al cien por cien, lo que puede ser determinante para el Recoletas Atlético Valladolid en esta recta final de temporada. EFE
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