El Senado lleva al TC los conflictos contra Gobierno y Congreso por la ley del desperdicio

Guardar

Madrid, 9 abr (EFE).- El pleno del Senado ha aprobado este miércoles plantear al Tribunal Constitucional un doble conflicto de atribuciones contra el Gobierno y contra el Congreso por los vetos presupuestarios que suprimieron las enmiendas del PP, ERC y Junts que introdujo la Cámara Alta a la ley de desperdicio alimentario.

El conflicto contra el Congreso ha obtenido 151 síes (PP, Junts, Vox y UPN) y en la siguiente votación, contra el Gobierno, los votos a favor se han quedado en 148, porque los tres senadores de Vox no han apoyado este.

Los 91 senadores socialistas han votado en contra en ambos casos y las abstenciones han sido 18, incluidas las de ERC, partido afectado por una de las enmiendas, mientras BNG ha optado por no votar.

Estos conflictos del Senado llegan un día después de que el Consejo de Ministros aprobara a su vez llevar al TC un conflicto contra la Cámara Alta, por lo que se cruzarán.

Según el Gobierno, el origen de la polémica es el rechazo de la Mesa del Senado al veto a unas enmiendas que modificarían sus presupuestos, tanto la del PP que rebajaba el IVA a productos alimentarios como las de ERC y Junts para prorrogar las plantas de cogeneración de purines.

Ese precedente ha sido obviado por Antonio Silván, el senador del PP que ha defendido las propuestas antes de las votaciones, quien solo ha aludido a los posteriores vetos a unas enmiendas ya incorporadas al texto por el Senado.

Lo que hizo la Mesa del Congreso, de forma inédita y con la oposición de su letrado mayor, le parece al senador leonés del PP que fue una "obscena cacicada" y un ejemplo de que hacen "lo que el zar disponga", en alusión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para quien el Senado es "una cámara de pega".

Así, el exalcalde de León cree que el texto quedó "mutilado por orden de la autoridad" y está convencido de que ningún letrado de las Cortes Generales apoya que la Mesa de la Cámara Baja pueda retirar enmiendas de la Alta, por lo que ha pedido a los senadores socialistas que defiendan antes al Senado que a Sánchez.

Sin éxito, ya que Txema Oleaga le ha recordado que el "agujero" presupuestario al que abocaban esas enmiendas era de más de 1.000 millones de euros, y otro socialista, Toni Magdaleno, le ha echado en cara que "los presupuestos los ejecuta y los interpreta el Gobierno y no la Mesa del Senado".

"El Gobierno planteó su disconformidad en plazo, de manera expresa, aclaró las concretas partidas presupuestarias y la cuantía", ha añadido Magdaleno, antes de justificar que "la Mesa del Congreso se vio obligada a una acción tan excepcional como constitucional", ya que la Constitución permite el veto presupuestario "en cualquier momento de la tramitación de una ley".

Pese a la posterior abstención de ERC, su senador Jordi Gaseni ha criticado de forma contundente los vetos como "un error político mayúsculo", que "da la razón a los que opinan que el Senado no sirve para nada", para agregar: "Este Estado vuestro tampoco nos sirve".

En cambio, por Junts, que luego ha votado a favor, Joan Bagué ha estado más comedido y tan solo ha señalado que apoyan las propuestas del PP tras barruntar el desequilibrio que la tesis del Gobierno causaría a las Cortes.

La portavoz del PNV, Estefanía Beltrán de Heredia, ha culpado tanto al PP como al PSOE de haber "estirado como si fuera un elástico la línea que delimita la separación de poderes", pues unos y otros aprovechan sus respectivas mayorías en las mesas y "retuercen" los reglamentos.

Tan "cuestionable" fue que la del Senado rechazara las vetos como que luego la del Congreso "se arrogue resolver la controversia", ha zanjado. EFE