Sevilla, 27 mar (EFE).- El delantero del Sevilla Isaac Romero, en su condición de canterano del equipo del barrio de Nervión, calificó como "un sueño" poder vivir "desde dentro eso que has visto por la tele", un derbi de máxima rivalidad sevillana como el del domingo contra el Real Betis, en el Benito Villamarín, y que siempre es un encuentro "especial".
Isaac, de 24 años y que suma cuatro goles esta temporada -tres en LaLiga y uno en Copa-, jugará su tercer duelo con el primer equipo del Sevilla ante el eterno rival y declaró a los medios de su club que vive el derbi "con las mismas ganas con las que se vive en esta ciudad" y por "lo que significa" para la plantilla sevillista.
Tras su ascenso desde el filial a la primera plantilla en enero de 2024, en una campaña en la que explotó en la élite, el canterano recordó que desde entonces ha tenido "la suerte" de jugar 72 minutos en el del 1-1 de la 2023-24 en el campo del Betis, hasta que se lesionó, y el de la primera vuelta de este curso, saldado con una victoria local en el Ramón Sánchez-Pizjuán (1-0, con gol de Lukébakio de penalti).
"Me quedo con este último y con la victoria. Un derbi se vive con esa ilusión de ganarle al eterno rival y es muy bonito para vivirlo desde dentro", afirmó el atacante de Lebrija (Sevilla), quien definió el duelo de máxima rivalidad sevillana como "el partido más importante de la temporada en LaLiga".
"Somos dos equipos de la misma ciudad, se vive de una forma diferente y con muchas ganas. Cada equipo va a lo suyo, pero para nosotros es muy importante porque queremos darnos esa alegría a nosotros mismos y a los aficionados. Ganar un derbi es que la gente te vea de otra manera, hable de otra forma del equipo... Estamos centrados e intentaremos dar lo mejor de cada uno", recalcó.
Sobre su lesión en el derbi de la pasada campaña en el estadio bético, Isaac indicó que "son cosas que pasan" y que se lastimó en "una acción del partido" después de que esa semana no hubiera tenido ningún problema físico, pero es algo que "puede pasar" y, a raíz de ese contratiempo, se quedó "con esa espinita" clavada.
"En el de este año acabé más contento con esa victoria (1-0, el pasado 6 de octubre). Tuve que salir del campo cuando ganábamos, quedaban muchos minutos y lo vives con esa tensión con los compañeros, pero fue un alivio que se quedaran los puntos en casa y poder disfrutarlo. Viniendo desde abajo es un sueño vivir desde dentro el derbi", aseveró.
Sobre el hecho de jugar ahora en el Villamarín, admitió que prefiere hacerlo "en casa por cómo se vive y con la afición que tiene el Sevilla, pero allí sabes que vas a tener a todo el mundo en contra y eso también te hace estar más motivado".
Para el lebrijano, el Sevilla debe pensar en que se le está "dando bien fuera este año, pero hay que ir a todos los partidos igual, sea dentro o fuera y sea derbi o no", y resaltó que todos deben de "estar enchufados" y que los futbolistas de la cantera y los que llevan más tiempo se están encargando de que los nuevos "sepan lo que es este partido". EFE

