Prohíben a 18 ultras del Málaga acudir a eventos de fútbol durante un año y medio

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Málaga, 19 mar (EFE).- La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a dieciocho personas pertenecientes o simpatizantes del grupo ultra del Málaga CF Frente Bokerón a tres meses de prisión por desordenes públicos y privación de acudir a espectáculos deportivos relacionados con el fútbol durante 18 meses.

Esta condena se produce tras los incidentes ocurridos después del partido que enfrentó en el estadio de La Rosaleda al Málaga CF y al SD Ibiza en mayo de 2023.

Los acusados han acudido este miércoles a la Audiencia porque estaban citados para la celebración de la vista oral pero tanto el fiscal, como las acusaciones y defensas han llegado a un acuerdo de conformidad y tras el reconocimiento de los hechos, el magistrado presidente ha dictado sentencia in voce.

La suspensión de la ejecución de la pena privativa durante dos años queda condicionada a que no cometan un nuevo delito durante ese periodo, ya que en ese caso de delinquir de nuevo tendría que cumplir la pena del nuevo delito y la que se este miércoles se les ha impuesto.

Asimismo, cuatro de los acusados han sido sancionados con una multa de 1.800 euros cada uno por un delito de daños.

En este procedimiento, tanto LALIGA como el Málaga CF han ejercido la acusación particular y se han mostrado conformes con la pena impuesta.

Los condenados, a quienes ya se les había prohibido el acceso a La Rosaleda conforme al reglamento interno del club, se han mostrado conformes con la pena y han preferido no hacer declaraciones a los medios de comunicación.

Para LALIGA este fallo es un paso más en la lucha contra la violencia en el fútbol, con un papel cada vez más activo de los clubes y aficionados para acabar con el odio dentro y fuera de los estadios.

Los hechos ocurrieron el 27 de mayo de 2023 una vez finalizado el encuentro entre ambos equipos de fútbol, cuando los acusados se dirigieron a la puerta 18 del estadio, por la cual acceden y salen los vehículos de los jugadores y de los directivos.

Los acusados profirieron cánticos y silbidos y tuvo que actuar la Unidad de Intervención Policial (UIP), que estableció un cordón de seguridad para dejar la puerta despejada.

Debido a ello, los acusados junto a otros que no han podido ser identificados y en número aproximado de treinta se dirigieron a otra calle, por la que obligatoriamente tenían que pasar los vehículos de los jugadores y directivos.

El fiscal explica en su escrito que todos menos uno se taparon las caras con pasamontañas, bufandas o camisetas para no ser identificados y tiraron contenedores y vallas, además de una barricada que impedía el paso de vehículos. EFE