Vox denuncia los incidentes de Errenteria por delitos de "odio, amenazas y coacciones"

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San Sebastián, 28 feb (EFE).- Vox se ha querellado contra las personas que el pasado sábado increparon, abuchearon e insultaron a los miembros de su partido que instalaron una mesa informativa en Errenteria (Gipuzkoa) al entender que se produjeron delitos de odio, amenazas y coacciones graves.

El partido de Santiago Abascal ha informado en una nota de la interposición de la querella en los juzgados de San Sebastián que, además de a los "autores materiales" de estos hechos, hace extensiva a los "autores intelectuales", a los "convocantes" de la protesta y a "quienes permitieron la concentración" ante los representantes de Vox.

El pasado jueves, dos días antes de que Vox acudiera a la localidad, el Ayuntamiento de Errenteria hizo un llamamiento a sus ciudadanos a hacer el "vacío" a esta mesa informativa para evidenciar así "la falta de apoyo" que tienen en este municipio "las formaciones políticas de carácter reaccionario que están cogiendo cada vez más fuerza a nivel mundial".

El viernes, vecinos de la localidad participaron en una manifestación que, bajo el lema 'Frente a la ofensiva fascista: libertad', en respuesta a una convocatoria de la plataforma Orereta-Errenteriako Herri Ekimena, que a su vez pidió "no caer en provocaciones" el sábado.

A pesar de ello, decenas de personas se reunieron al día siguiente en la Alameda de Errenteria en torno a la mesa informativa de Vox, para increpar a los militantes de este partido, entre los que se encontraba su parlamentaria vasca, Amaia Martínez, que estuvieron custodiados por agentes de la Ertzaintza y fueron escoltados por ellos para abandonar el lugar.

Vox califica estos hechos de "asedio" y destaca que se impidió a sus miembros "el ejercicio de derechos fundamentales vinculados a la participación política, libertad de expresión y reunión", debido a "una evidente discriminación ideológica", según señala Marta Castro, coordinadora nacional jurídico del partido, en el escrito de la querella. EFE