Barcelona, 26 feb (EFE).- Después de cinco años y cuatro meses al frente de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), Lluís Homar ha afirmado este miércoles que es una persona "diferente" a cuando llegó para ocupar el cargo, porque dirigir la institución le ha "cambiado" y "mejorado a todos los niveles".
En estos términos se ha pronunciado el director y actor cuando se le ha preguntado por la finalización de su contrato en el CNTC, después de presentar en el Teatre Romea la obra 'El gran teatro del mundo', de Calderón de la Barca, que recalará en la "catedral" de los teatros catalanes entre mañana jueves y el próximo 16 de marzo.
El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM) y Lluís Homar acordaron el pasado mes de agosto que finalizaría su contrato al frente de la compañía el día 31 de diciembre de 2024, después de que se abriera una investigación por la publicación de unas informaciones en las que la actriz y directora Marta Poveda denunciaba irregularidades en el pago de unos honorarios al director y pedía su dimisión.
El director catalán ha dicho hoy estar "feliz" de lo que ha podido vivir en este período y esto "pasa por encima de cualquier sabor agridulce que pueda haber".
Durante este tiempo ha podido sumergirse en los clásicos españoles -ya lo había hecho con los de otros países- y ahora, ha subrayado, no puede describir con palabras lo que son Calderón de la Barca, Lope de Vega o los místicos.
A la vez, solo ha tenido buenas palabras hacia su equipo, hacia todas las personas que han participado en las obras que ha dirigido y propuesto, con quienes ha creado diferentes "familias".
"Me siento muy honrado y privilegiado por haber podido hacer este viaje. La administración es compleja y uno tiene que pagar peajes", ha aseverado.
Acompañado por parte del elenco de 'El gran teatro del mundo', Homar ha considerado que este auto sacramental que dirige es de una "gran profundidad" y a la vez está al alcance de todos, como se está demostrando desde que se estrenara el pasado 3 de julio en Almagro (Ciudad Real).
"Hay algo del texto de la obra -ha proseguido- que te enamora, lo que es como insólito, porque se trata de un auto sacramental y, por tanto, parece que deba ser algo muy elevado, pero no, es reconocible, cercano".
Antonio Comas, que interpreta al Autor, ha remarcado que los jóvenes que acuden al teatro a verla a lo largo de hora y cuarto salen "encantados y diciendo gracias, lo he entendido todo", además de alabar el trabajo de la compañía, mientras que Carlota Gaviño, en el papel de Mundo, ha recordado que se trata de un texto pensado para representar en las plazas, para que "llegue a todo el mundo".
Jorge Merino, que actúa de Rey, no ha dudado en señalar que Calderón de la Barca y su texto "enseñan que hay libre albedrío y que la vida no se ensaya", apuntando Clara Altarriba (Pobre) que es una pieza de "poesía dramática", un reto para los actores, además de proporcionar "placer" por poder "decir sus palabras cada noche".
Con dramaturgia de Xavier Albertí, también director musical, Brenda Escobedo y Lluís Homar, la obra cuenta con otros intérpretes como Malena Casado (Niño), José Luis Verguizas (Rico), Pilar Gómez (Labrador), Yolanda de la Hoz (Hermosura), Chupi Lorente (Ley de Gracia), Aisa Pérez (Discreción) y Pablo Sánchez (Percusionista). EFE


