Madrid, 18 feb (EFE).- El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno interroga este martes como testigo a la empresaria Carmen Pano, investigada en el caso Hidrocarburos y que ha asegurado haber entregado 90.000 euros en la sede del PSOE en Ferraz por indicación del comisionista del caso Koldo, Víctor de Aldama.
También ha sido llamada a testificar su hija Leonor, administradora de la empresa Have Got Time, que aparece en operaciones financieras relacionadas con el chalet de La Alcaidesa (Cádiz), con el que supuestamente la trama premió al exministro José Luis Ábalos.
Moreno, que dirige la parte de la investigación del caso Koldo que no afecta a Ábalos -imputado en el Supremo-, ha citado a ambas por orden de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional tras admitir un recurso de una de las acusaciones populares, el partido Iustitia Europa, contra su decisión de no llamarlas a declarar.
La Sala entendió que sus declaraciones pueden ser útiles para esclarecer los hechos al estar "relacionadas con alguno de los investigados principales".
Mientras se resolvía este recurso, Pano y su hija fueron detenidas el 16 de diciembre en el caso de Hidrocarburos, por el que De Aldama fue a prisión, y horas después fueron puestas en libertad sin pasar a disposición judicial, si bien el juez que instruye esa causa, Santiago Pedraz, las ha citado en marzo como investigadas.
Tras confesar Pano en un medio digital esas supuestas entregas de dinero al PSOE, De Aldama, según consta en el sumario de Hidrocarburos, le pidió explicaciones a finales de noviembre.
"Espero que tengas pruebas, Carmen", le dijo el comisionista en un mensaje de WhatsApp intervenido a Pano.
Sobre esa conversación la Guardia Civil cree que de ella "no se desprende negación de este hecho" por parte de De Aldama, y que podría evidenciar su participación en lo relatado por Pano.
Cuando declaró ante la UCO, Pano explicó que conocía a De Aldama porque mantuvo una relación con su hija, y que en 2020 le puso en contacto con Claudio Rivas, con quien el comisionista se asoció para la puesta en marcha de la trama de hidrocarburos.
A partir de esa fecha, Rivas hacía entrega a la empresaria de unos 100.000 euros semanales que después le llevaba a De Aldama.
En el marco de esas entregas, el comisionista le pidió llevar en dos ocasiones 45.000 euros a la sede del PSOE y que lo hizo en la segunda planta a "un varón que no superaría los 40 años, pelo corto y un poco más alto que la dicente".
Tras preguntarle si podía demostrar lo manifestado, Pano dijo que únicamente con "su palabra", si bien señaló que en esa época utilizaba uno de los móviles que le fueron intervenidos y quizá ahí hubiera "algún rastro de ello". EFE

