Madrid, 6 feb (EFE).- Barei, quien saltara a la fama como representante de España en Eurovisión 2016 con el tema 'Say Yay!', regresa tras más de un lustro apartada del foco musical, los tres últimos de ellos en un proceso de terapia que le ha permitido deconstruir patrones tóxicos adquiridos en la infancia e iniciar una nueva etapa.
"Desde ahí he desarrollado la mujer que soy ahora, que sabe poner límites y me estoy permitiendo brillar poco a poco en todos los niveles", ha celebrado en una entrevista con EFE tras la publicación de 'Trece', su cuarto disco, que toma el relevo a 'You Number One' (2018) y que subraya entre otras cosas el número de años transcurridos desde el lanzamiento de su primer sencillo.
Esta artista nacida Bárbara Reyzábal (Madrid, 1982) explica que, aunque se considera "cero supersticiosa", se dio cuenta de que su vida estaba vinculada a dicha cifra, tanto por determinadas "vivencias y cambios grandes", como "por una persona en concreto".
"Me abrió los ojos respecto a mí", dice Barei, que se ha tatuado el número detrás de la oreja tras descubrir, asimismo, que en algunas culturas, significa "transformación, cambio y renacer".
Después de años en los que prefirió forjar música para artistas como Malú y ocuparse de sus hijos, sostiene que vuelve con otra mentalidad diferente a la persona "que hace años sufría ansiedad mirando reproducciones y likes".
"Le he quitado importancia a la repercusión que pueda tener mi música para centrarme en contar de manera honesta y coherente lo que me nace", asegura, ávida solo de disfrutar "lo que venga".
Se explica así el inusual arranque del disco con una canción tan sentida como '¡Cómo dolisteis!", en un proceso de sanación que empieza "en la oscuridad", hablando "de las heridas de infancia, de cómo desde pequeños empezamos a desarrollar conductas que en la vida adulta no sabemos gestionar", heridas que en su caso se le despertaron aún más al ser madre.
"Con 16 años empecé a ir a terapia, pero desde hace 3 me sometí a terapias muy profundas. A través de ellas sentí que escribir este disco me permitía mirar esas heridas y entender patrones de mi vida como que no sabía poner límites, intentaba ser siempre complaciente, buscaba la validación externa y me autoboicoteaba", se sincera.
La "necesidad de honestidad y coherencia" fue precisamente la razón de volver al castellano como lengua vehicular de sus canciones. "Además de por la métrica, antes usaba el inglés porque me permitía hablar de temas que en castellano no me atrevía a tratar", apunta la cantante.
Hablando de salud mental, a Melody, la artista que representará a España en Eurovisión 2025, le recomienda poner "mucho filtro" en cuanto vea y escuche estos días. Y a los que la critican, les propone una posible razón de sus ataques: "Yo creo que, cuando señalamos a los demás, es porque en esas personas hay un espejo que nos refleja algo nuestro que no nos gusta". EFE

