
El Gobierno se muestra abierto a ampliar la presencia de la policía autonómica catalana, los Mossos d'Esquadra, en lugares donde por el momento no están presentes como puertos y aeropuertos, aunque reitera que las competencias sobre el control de fronteras son del Estado.
En plenas negociaciones con Junts para acometer el traspaso a Cataluña de las competencias de inmigración, fuentes gubernamentales muestran su disposición a que los Mossos empiecen a desempeñar funciones en lugares donde hasta ahora no llevan a cabo actividad.
Sin embargo, insisten en que la posición del Gobierno sigue siendo la misma respecto al control de fronteras, una prerrogativa que está en manos de la Administración Central. En ese sentido, las fuentes consultadas señalan que existen límites y no están dispuestos a ceder en ese punto.
De este modo el Ejecutivo podría conceder a Cataluña una competencia que ya pactó con Euskadi el pasado verano, la cesión del control del orden público en puertos y aeropuertos que pasó a manos de la Ertzanitza, tras una reunión del ministro del Interior Fernando Grande Marlaska con el consejero vasco del ramo.
En ese momento, el ministro explicó que la cesión de orden público y protección de personas y bienes en puertos y aeropuertos en favor de la policía autonómica no afectaba a las funciones "exclusivas" que desempeñan Policía Nacional y Guardia Civil.
Respecto a Cataluña, este asunto quedó fuera del orden del día de la Junta de Seguridad que se celebró la semana pasada en Barcelona entre Marlaska y el presidente autonómico, Salvador Illa, pero ahora el Gobierno admite que está dispuesto a negociar.
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