Fundador, el primer brandy español, celebra 150 años de historia: 'Está como nunca'

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Jerez de la Frontera (Cádiz), 14 jun (EFE).- Fundador, el primer brandy español, ha conmemorado este viernes sus 150 años de historia con la inauguración de un museo que recorre la vida de la que es una de las bodegas más longevas de España y una marca que puede hoy seguir en su aniversario cantando su eslogan: 'Está como nunca'.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha recordado, en la celebración de esta conmemoración en la sede de estas bodegas, las más antiguas del Marco de Jerez y las cuartas más longevas de toda España, cómo la marca ha sabido congeniar tradición e innovación y hacerse un hueco hasta en expresiones coloquiales como "estás como el Fundador", con la que alguien quiere decirle a otra persona que está "en su mejor momento".

La historia del primer brandy español comenzó a escribirse en 1730, cuando el comerciante irlandés Patrick Murphy adquirió una bodega y unas hectáreas de viñedo en Jerez, para crear su propio negocio de elaboración de vinos, al que después se sumó el francés Jean Hauriel.

En 1794, el sobrino de Hauriel, Pedro Domecq Lembeye, compró la empresa a su tío, en una etapa en la que se convirtió en proveedor oficial de la Casa Real.

A su muerte, en 1869, heredó el negocio su sobrino Pedro Domecq Loustau, el primero de la saga familiar en casarse con una española y cuyos hijos fueron los primeros Domecq españoles y jerezanos.

Según recuerda la bodega, en aquellos años, en Jerez ya se destilaban vinos para producir aguardientes para fortificar vinos, pero sin uso comercial, y se guardaban en sus botas. Como los demás bodegueros, Pedro Domecq Loustau también lo hacía.

Por aquellos años recibió un importante encargo de un comerciante de Ámsterdam para que le suministrara "500 botas de aguardiente, sin límite de tiempo ni precio".

Para atender tal pedido, invirtió una fortuna en ampliar sus destilerías y adquirir los mejores alambiques del mercado y consiguió las 'holandas' de aguardiente encargadas por su cliente.

Pero llegado el momento del pago, el holandés no pudo asumir el precio y Pedro Domecq tuvo que almacenar las holandas en botas de vino de Jerez (Sherry Cask) en la Bodega de la Luz.

Cuando años después cató aquellos líquidos comprobó que el aguardiente en contacto con la madera envinada de las botas se había teñido de un color ámbar dorado y se había ennoblecido con los aromas del vino de Jerez: había nacido el primero brandy español.

Como pionero, fue bautizado como 'Fundador' y comenzó a comercializarse en 1874.

En su primer centenario, y ante la necesidad de crear espacios donde almacenar gran cantidad de producto, se construyó La Mezquita, una bodega equivalente a cuatro campos de fútbol, con capacidad para acoger hasta 40.000 botas de vino y cuyas dimensiones y arquitectura le han valido para asemejarse al popular monumento de Córdoba.

La apertura de esta bodega y los años de gran consumo de brandy coincidieron con la eclosión del mundo de la publicidad en España y con la llegada de la televisión a los hogares españoles.

La compañía volvió a leer las tendencias del mercado y arrancó unas campañas publicitarias que se han grabado en la memoria colectiva, especialmente la campaña que se acompañaba de la canción 'Está como nunca' o la que regó a sus consumidores de los "discos sorpresa" que se lanzaron al mercado en los años 60 con cuatro canciones de artistas como Fórmula V, Raphael, Manolo Escobar, Los 3 Sudamericanos, Mari Trini o Karina.

Su impacto hizo que incluso Mecano incluyera en 1988 en su tema 'No hay marcha en Nueva York' una mención al brandy: “me marcho a Nueva York, con la botella de Fundador...”.

 En el año 2016, el grupo filipino Emperador, propiedad de la familia Tan y mayor productor de Brandy en el mundo adquirió las bodegas, pasando a denominarlas bajo el nombre de su marca más internacional: Fundador.

Fundador trata en este 150 aniversario de "poner en valor el pasado glorioso del primer brandy español" para conquistar "los 150 años siguientes" de su historia que comienzan ahora, explica Piña.

El brandy, presente ya en unos 70 países, con Filipinas, España, México, Inglaterra, EEUU, Italia y África Central como sus principales mercados, trata ahora de conquistar los paladares jóvenes reivindicándose de nuevo como bebida que, además de consumir sola, puede mezclarse en combinados. EFE

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