'La bayadera', un clásico de la danza que destila exotismo, pasión, celos y venganza

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Madrid, 29 may (EFE).- Estrenada en 1877 por el coreógrafo y bailarín Marius Petipa, con música del austriaco Ludwig Minkus, 'La bayadera', una de las grandes obras de repertorio que no todas las compañías tienen, llega al Teatro Real con la versión de Patrice Bart, de la mano del director del Ballet de Múnich, Laurent Hilaire.

"La versión de Bart es una evolución de la original" y es bueno que todos los ballets asuman ese desarrollo, advierte este miércoles Laurent Hilaire durante la presentación de un ballet, que dirigió Rudolf Nureyev en 1992, en la que casualmente participó Hilaire como bailarín.

Una pieza de la que están programadas cinco funciones, del 30 de mayo al 02 de junio, complicada, que requiere mucho trabajo -argumenta- en la que, a diferencia de la de Nureyev -que daba más presencia a los bailarines masculinos-, colapsa el templo.

"Creo que la versión de Bart es más rica que la de Nureyev", se atreve a decir el director, a pesar de resaltar la grandeza de la composición del bailarín y coreógrafo ruso.

"El repertorio debe nutrirse y renovarse porque es importante cuidar la conexión con el público, en especial con los más jóvenes", señala.

'La bayadera' narra la historia de amor entre Nikiya, bayadera de la India, enamorada de Solor que está prometido a la hija del rajá, Gamzatti; una pieza en la que se proyecta una visión idealista de Oriente, inspirada en una obra del poeta hindú Kalidasa.

Para Hilaire las obras maestras lo son porque hablan del poder, de las clases sociales, de traición y esas emociones permiten que el público conecte con la historia.

"Bart aporta una visión muy humana", y subraya la responsabilidad que conlleva mantener el legado de un ballet clásico, donde la música mantiene la esencia.

Las nuevas versiones "deben realizarse con respeto", siguiendo el "compás de la época" en la que fue concebida, pero siempre se pueden adaptar "elementos que hayan podido quedar desfasados".

Precisamente, no han faltado las voces que en el retorno al repertorio de 'La bayadera' han cuestionado la apropiación cultural y el colonialismo de este ballet.

"No veo un ataque a la identidad de la India. No hacemos una caricatura. El creador tiene derecho a tocar todo tipo de temas siempre desde el respeto", admite Hilaire, que menciona que una bailarina tradicional de la India mantuvo varios encuentros con la compañía antes de su estreno, un "intercambio interesante en el que no manifestó nada sobre eso".

Tres cuerpos de baile representarán este cuento oriental cuyo culmen es el "Acto de sombras".

"La calidad de una compañía se expresa en la diversidad de cosas que es capaz de hacer. El acto de las sombras debe de ser ligero, blanco, transparente", un momento en el que todos los bailarines deben respirar al mismo ritmo en "favor de algo más grande: el arte".

La bailarina portuguesa Bianca Teixeira, una de las interpretes de Gamzati, la hija del rajá, admite que ese momento se convierte en "un estado mental de concentración, casi de meditación; cada respiración debe de ir acompasada; 24 sombras que se mueven y respiran igual, esa es la grandeza".

Un momento "muy difícil no solo por la técnica, también por lo que cuenta la historia", añade.

Kevin Rhodes será el encargado de dirigir a la Orquesta Titular del Teatro Real.EFE

it/mcm