Vall d'Hebron abre nuevo espacio de rehabilitación juvenil con el "entrenador" Ricky Rubio

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Barcelona, 13 may (EFE).- El Hospital Vall d'Hebron ha abierto una ampliada área terapéutica de recuperación para niños y adolescentes, un gimnasio lleno de colores que facilita también la evolución emocional de unos pacientes que han contado este lunes con el apoyo de su artífice, el jugador azulgrana de baloncesto Ricky Rubio.

La exestrella de la NBA y su Ricky Rubio Foundation, junto a la Fundacion "la Caixa", están detrás de la mejora de este espacio en el Hospital infantil y de la mujer de Vall d'Hebron, que espera ayudar a la rehabilitación de 750 pacientes en más de 220 metros cuadrados.

El deportista ha destacado en su visita a las nuevas instalaciones que "ser padre te hace empatizar" y que le "llena muchísimo" poder contribuir a dar "esperanza e ilusión" a otras personas, y especialmente a los niños.

Rubio ha apuntado que tras su compromiso está la voluntad de recordar a su madre, quien le llevó a pasar una "situación personal muy dura" y darse cuenta de que en los hospitales "hay muchas cosas a mejorar".

Ha recordado que el nuevo espacio surgió tras varias reuniones con Vall d'Hebron que constataron que hacía falta un gimnasio más específico para los más pequeños y con el apoyo de la Fundación "la Caixa" por las dimensiones del proyecto.

"Hemos conseguido un espacio increíble, cuando pensamos las ideas no pensamos que iba a ser tan grande, tan bonito. Lo importante es que se ha hecho realidad", ha destacado el de El Masnou (Barcelona).

En concreto, el área cuenta con una sala diáfana polivalente para pacientes ingresados y ambulatorios; dos salas para hacer tratamientos individuales; dos salas de terapia ocupacional y otra polivalente que se puede abrir y cerrar, según las necesidades, donde se realiza fisioterapia respiratoria.

El pavimento de la sala principal dibuja una pista de atletismo, al final de la cual hay un espejo que da la sensación de estar en una pista circular con la que algunos niños ya se divertían esta mañana.

Las paredes recuerdan a un rocódromo y se han recreado olas para trasladar a los pacientes que lo necesiten con una grúa que cuelga del techo de la sala polivalente a las salas de fisioterapia.

La idea es invitar a los niños y adolescentes a imaginar que hacen "surf", cuentan desde el hospital.

Tampoco, claro, falta una canasta de baloncesto en la zona de acceso a terapia ocupacional para que los pacientes interactúen con la excusa del juego, una cancha en la que algunos afortunados han podido marcarse esta mañana un uno contra uno con Rubio.

Asimismo, el equipamiento incluye bicicletas elípticas, espalderas, pesas, literas hidráulicas y colchones, entre otros elementos, adaptados a las necesidades de niños y adolescentes.

Antes de este espacio, el Hospital Infantil no disponía de área terapéutica ni de rehabilitación para niños y adolescentes, y estos se tenían que desplazar al Hospital de Traumatología, Rehabilitación y Quemados.

Las nuevas instalaciones permitirán además incrementar el número de pacientes que recibe este tipo de rehabilitación.

Concretamente, 750 niños y adolescentes se podrán beneficiar de estas instalaciones cada año, un 37 % más de la capacidad que tiene actualmente (540 pacientes).

Este "gimnasio" estará abierto desde las 08.00 horas a las 20.00 horas y esa ampliación en horario de tarde está pensada para que los pacientes ambulatorios no tengan que saltarse clases y las familias tengan más horarios para facilitar la conciliación.

Entre las 15.00 y las 17.00 horas, eso sí, se reserva la franja para pacientes hospitalizados.

"Salir de las habitaciones y dejar atrás la planta de hospitalización para ir a un lugar diferente a hacer recuperación genera emociones positivas", ha explicado la fisioterapeuta Denys Santa Marina.

Junto a Ricky Rubio y a los responsables del proyecto de parte de Vall d'Hebrón, como el gerente Albert Salazar, y el subdirector de la Fundación "la Caixa", Marc Simón, ha visitado también el espacio Izan, un paciente de leucemia que en 2021, con 17 años, pasó por el hospital y tuvo que estar en aislamiento después de haber sido sometido a un trasplante de médula.

El joven ha recordado que un día el jugador golpeó en el cristal y se le dibujó una sonrisa. Estuvieron hablando un buen rato a través del teléfono de la cámara de aislamiento sobre baloncesto y sobre sus vidas.

En su recuperación, utilizó las anteriores instalaciones en cuyo proyecto también participó el deportista y ha destacado la relevancia que tuvo para ilusionarse con la recuperación. EFE

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