Santander, 27 abr (EFE).- Ciudadanos y representantes de organizaciones sociales, sindicales y políticas protagonizan un encierro rotatorio en una iglesia de Santander para pedir "un alto el fuego inmediato" en Gaza y "unas negociaciones justas".
La portavoz de los encerrados, María Toca, ha demandado "una solución justa" al problema palestino-israelí, que "lleva décadas activo".
"Es imprescindible que las autoridades mundiales comprendan que sin justicia no hay paz, y que nada bueno resulta de la invasión de un territorio y de las masacres consecutivas de población inocente", ha advertido esta portavoz, que ha leído un manifiesto.
Ha recalcado que "la guerra jamás ha solucionado un problema", al tiempo que ha lamentado "el campo de concentración en el que se ha convertido la franja de Gaza".
"No queremos ser los que callaron, los que no hicieron nada", ha subrayado Toca al inicio del encierro, que se lleva a cabo en la iglesia Pío X de Santander.
Serán 48 horas de "encierro, solidaridad y comunidad" por Gaza que comienza este sábado y terminará el lunes por la mañana, dentro de una iniciativa nacional que se lleva a cabo varias ciudades andaluzas.
En Cantabria se han sumado las organizaciones que están reclamando con distintas acciones el fin de la guerra en Palestina, de la venta de armas y de las relaciones con Israel, junto a ciudadanos a título particular.
Toca ha instado al mundo occidental "a trabajar por la paz" y ha señalado que "una llamada desde el Pentágono" podría "parar la masacre".
"Nos avergüenza pertenecer a un mundo en el que los gobernantes se ponen de perfil", ha remarcado, antes de avisar de que "la paz mundial se ve amenazada". "Hoy es el pueblo palestino el que sufre, mañana podemos ser nosotros", ha abundado Toca, antes de pedir "un alto al fuego inmediato" y reclamar una "Palestina libre" y en paz.
La portavoz ha explicado que el encierro es una acción "espontánea" y "solidaria" y con la que se quiere combatir "la indiferencia de las grandes corporaciones".
El de Santander es un encierro rotativo, en el que unas personas tomarán el relevo de otras, por eso la organización no da un número cerrado de participantes.
Además, la cifra varía en función de las actividades que están desarrollando, como debates, charlas o la conexión con la directora del Instituto Cervantes en Beirut, Yolanda Soler, para que explique la situación en la zona. Por la noche también serán menos.
Con todo, los organizadores explican a EFE que en lo que va de encierro, en la mañana de este sábado, han participado unas cien personas.
"Queremos dar un aldabonazo en la puerta, y decir que a un grupo de personas le preocupa la paz", ha dichoToca, que ha destacado que "lo importantes en levantar la voz".
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