Melilla, 22 feb (EFE).- Un guardia civil ha perdido la especialidad del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) tras resultar herido en acto de servicio cuando intentaba contener un intento de salto a la valla de Melilla hace dos años, debido, según la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), a que llevaba un casco en mal estado por ser antiguo.
En una nota de prensa, la AUGC ha informado de que este intento de entrada irregular en la valla fronteriza entre España y Marruecos en la ciudad autónoma se produjo en marzo de 2022 y 16 guardias civiles resultaron heridos debido a que fue “un asalto masivo y de gran violencia” protagonizado por más de 2.500 inmigrantes subsaharianos.
“Algunos de ellos portaban garfios, palos, tornillería en los zapatos y también lanzaron piedras contra los agentes para evitar que nadie les impidiera el paso”, ha explicado la AUGC para recordar que la Guardia Civil necesitó la ayuda de la Policía Nacional y Local para “intentar neutralizar la entrada de la avalancha humana”, si bien accedieron, finalmente, medio millar.
Entre los 16 agentes heridos hubo uno que acaba de perder la especialidad de GRS por las lesiones de un traumatismo “y por portar un casco de los años 90” que se encontraba en “mal estado” y “ocasionó varias lesiones”, una de ellas en las cervicales, que han derivado en otros problemas de salud.
La limitación del 10 % que ha sufrido este guardia civil es incompatible con la especialidad de GRS, afirma la AUGC, según la cual “la fisura que el agente sufrió a consecuencias del mal estado del casco” porque su vida útil es de 10 años, de acuerdo con uno de los proveedores de este equipamiento.
“Aun así pueden tener una mayor duración en función del uso, mantenimiento y conservación pero, transcurridos esos 10 años, la empresa ya no se hace responsable del correcto funcionamiento”, explica la asociación.
Asimismo, la AUGC apunta que la Dirección General de la Guardia Civil reconoció que tampoco existe un procedimiento para el mantenimiento y trazabilidad de reparación de estos equipos que protegen al agente frente a riesgos graves porque solo hay inspecciones oculares del material.
La AUGC lamenta que este agente tenga que perder su especialidad de GRS “por la falta de atención de la Dirección General en suplir las deficiencias del material antidisturbios con los que tienen que prestar servicio los guardias civiles ante situaciones tan peligrosas”.
Ello se une a la falta de reconocimiento a la labor de este agente “por acudir a la llamada del oficial presentándose al servicio en su día libre”.
Ante esta situación, la AUGC ha pedido cascos y escudos de más calidad y que proporcionen mayor nivel de protección, como los que utilizan los policías nacionales de las Unidades de Intervención Policial (UIP), solicitud que hace extensiva a otros elementos como los chalecos, las coderas, espinilleras y máscaras. EFE
pst/vg/jdm


