Madrid, 19 ene (EFE).- El primer Libro Blanco del sector privado de la enseñanza de idiomas en España refleja "una situación límite" que compromete su actividad y plantea, entre otras medidas, extender la desgravación fiscal en el IRPF sobre los gastos de aprendizaje de lenguas para toda la población.
El documento, difundido hoy viernes y encargado por la Federación Española de Centros de Enseñanza de Idiomas (FECEI), que agrupa a medio millar de academias, tiene como objetivo proporcionar una visión general del sector de las academias de idiomas en el país.
Se estima que en España hay entre 3.750 y 4.000 centros que imparten clases de idiomas a dos millones de estudiantes, con 50.000 trabajadores en empleo directo.
En sus conclusiones, el Libro Blanco subraya que en el país hay un ecosistema altamente competitivo en el que coexisten tres tipos de proveedores de servicios: academias y centros de idiomas legalmente establecidos, plataformas de intermediación de servicios entre particulares y plataformas internacionales.
"Esta dinámica de competencia resulta ser asfixiante para los proveedores de servicios locales legalmente establecidos, lo que está conduciendo a su cierre", recalca el documento.
De esta manera, "si no se adoptan medidas efectivas, la sostenibilidad de la actividad se verá cada día mas comprometida. Las academias están muy preparadas, pero falta legislación para las plataformas internacionales online".
Unido a ello, la natalidad se encuentra en un índice muy bajo y la implementación del bilingüismo es cada vez mayor en la formación reglada, junto a "la apertura continua" de escuelas municipales de idiomas.
Por todo ello, la patronal propone como mínimo, la aplicación de las siguientes medidas:
. Eximir o facilitar a los profesores de centros legales de la necesidad de obtener permisos de trabajo, en igualdad con los que ejercen en plataformas particulares e internacionales. Es una medida fácil de aplicar sin necesidad de ningún cambio normativo "al amparo de la figura de 'puestos de trabajo de difícil cobertura' ya existente".
. Implementar una deducción fiscal universal en el IRPF sobre los gastos en enseñanza de idiomas, actualmente en vigor en algunas autonomías.
Ello serviría para "promover el aprendizaje de idiomas (España es el penúltimo país de la UE en conocimiento de lenguas extranjeras), y luchar contra la economía sumergida en el sector, que según los cálculos más realistas afecta al 20 % del total".
. Fiscalizar los ingresos obtenidos por particulares en las plataformas de conexión entre profesores y alumnos, de manera similar a lo realizado en plataformas de servicios como Airbnb y asegurar la situación de legalidad laboral y mercantil para ejercer la actividad.
. Obligar a las plataformas internacionales que prestan servicios de formación en la Unión Europea a estar registradas en un país miembro de la UE, como se ha hecho con las plataformas de productos como Aliexpress, sancionándolas en caso de incumplimiento.
Para Scott Markham, presidente de FECEI, “nuestros centros cotizan cada año unos 344 millones de euros en concepto de IRPF y otros 432 millones en cotizaciones sociales, cantidad que podría ser muy superior si conseguimos erradicar la competencia desleal que nos supone la economía ‘negra’ o sumergida.” EFE
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