Berlín, 28 nov (EFECOM).- El clima de consumo en Alemania se mantiene en noviembre en general estable tras la tendencia a la baja de los últimos meses, aunque no hay signos que apunten a una recuperación sostenible, según la Sociedad para la Investigación del Consumo (GfK) y el Instituto de Decisiones de Mercado de Núremberg (NIM), fundador de esta consultora.
Así, GfK y NIM pronostican para su indicador del clima de consumo -elaborado entre el 2 y el 13 de noviembre a partir de la opinión de cerca de 2.000 encuestados y que mide la confianza de los consumidores- una subida de 0,5 puntos, desde los 28,3 negativos este mes a los 27,8 negativos para diciembre, señala el comunicado.
El ligero aumento del clima de consumo se debe también a que la propensión al ahorro bajó este mes de 8,5 a 5,3 puntos.
"Después de tres descensos consecutivos, el clima de consumo se estabiliza a finales de año. Su nivel se mantiene muy bajo y no hay indicios de una recuperación sostenida en los próximos meses", según Rolf Bürkl, experto en consumo del NIM.
Subrayó que "el clima sigue caracterizado por la incertidumbre y la preocupación", lo que se refleja en particular en la propensión al ahorro.
Según una encuesta del NIM, algo menos de un tercio se muestra muy inseguro y preocupado por la actual situación (geo)política y económica y considera que en este contexto tiene sentido guardar el dinero.
Además de los conflictos actuales, como la guerra en Ucrania o el conflicto en Oriente Próximo, la elevada inflación en Alemania, preocupación a la que se refirió más de un tercio de los encuestados, desempeña un papel importante en la tendencia al ahorro.
"Esto confirma empíricamente que la propensión al ahorro sirve menos como indicador de una inversión consciente, sino que puede interpretarse principalmente como una indicación del grado de incertidumbre de los consumidores", añadió Bürkl.
"A la inversa, no obstante, esto significa también que una recuperación sostenible del clima de consumo requiere que la inflación vuelva a un nivel razonable y que se encuentren soluciones a los focos de crisis internacionales", señaló.
Las expectativas de ingresos siguen bajo presión de la inflación, como muestra su correspondiente indicador, que estando en un nivel ya muy bajo perdió en noviembre otros 1,4 puntos, hasta los 16,7 negativos.
La última vez que se midió un valor inferior fue en marzo de este año, cuando el indicador se situó en los 24,3 puntos negativos.
Sigue siendo en particular el aumento de los precios de los alimentos el que erosiona el poder adquisitivo de los ingresos de los hogares.
La propensión a la compra se mantiene a un nivel muy bajo -en los 15 negativos-, a pesar de que el correspondiente indicador avanzó unos escasos 1,3 puntos y unos modestos 3,6 puntos respecto al mismo mes del año pasado.
En este contexto de una ligera tendencia a la baja de las perspectivas de ingresos y la incertidumbre causada por las actuales crisis y la elevada inflación no se vislumbra un cambio de tendencia en esta marcada reticencia a gastar.
Las expectativas económicas de los consumidores alemanes se mantuvieron prácticamente sin cambios en noviembre con un aumento mínimo de 0,1 puntos hasta los 2,3 negativos, 15,6 puntos más que hace un año, aunque entonces las perspectivas económicas se estaban viendo sumamente afectadas por fuertes temores de recesión ante la amenaza de escasez de energía.
Del nivel actual del indicador se desprende que los consumidores alemanes no esperan una recuperación notable de la economía en un futuro próximo, lo que coincide también con la opinión de casi todos los expertos.
Así, según el reciente informe anual del Consejo Asesor de Economistas del Gobierno alemán, los llamados "cinco sabios", se espera que el producto interior bruto real caiga un 0,4 % este año, mientras que para el año que viene se prevé un modesto aumento del 0,7 %. EFECOM
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