Lós médicos lanzan una guía para mejorar la atención a las mujeres con endometriosis

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Madrid, 28 nov (EFE).- La endometriosis afecta al 10 % de las mujeres -unos 2 millones en España- y acarrea enormes costes económicos y sociales, pero sigue siendo una enfermedad tabú, por lo que la Organización Médica Colegial (OMC) ha lanzado una guía para concienciar a los profesionales y optimizar la atención que reciben las pacientes.

"Pautas de Actuación y Seguimiento" (PAS) va acompañada de un curso de un año de duración al que puede inscribirse cualquier profesional sanitario con el que se busca mejorar su información y formación y reducir la carga de esta enfermedad en la vida de las mujeres.

Porque a pesar a su altísima prevalencia, "el abordaje de la endometriosis en todo el mundo es malo", ha recalcado este martes Francisco Carmona, coordinador del PAS, jefe de servicio de Ginecología del Hospital Clínic de Barcelona y profesor titular de la Universidad de Barcelona.

En España, no obstante, "no estamos especialmente mal; es verdad que se podrían hacer más cosas desde el punto de vista oficial, pero ya se han hecho algunas", como incluir las bajas por esta enfermedad en la ley del aborto. "Estamos mal porque todo el mundo esta mal, pero estamos en el pelotón de cabeza de los que están mal", ha sintetizado.

La endometriosis es una enfermedad crónica causada porque el endometrio, tejido que recubre el interior del útero, se filtra a la cavidad abdominal y se deposita allí, creciendo y formando lesiones sobre órganos y tejidos adyacentes, lo que genera una inflamación crónica que provoca intenso dolor.

De hecho, entre el 30 % y el 40 % de las mujeres con endometriosis son infértiles y a entre el 20 % y el 30 % les causa sangrados abundantes. Una de cada cuatro desarrolla formas severas que les van a afectar de manera importante a su calidad de vida.

Afecta al 10 % de la población femenina, -casi 200 millones en el mundo, 16 millones en Europa y 2 millones en España-, pero todo apunta que a la prevalencia podría ser mucho mayor, pues siete de cada diez no están diagnosticadas.

Los síntomas "son muy claros", siendo el más frecuente una dismenorrea que va siendo progresiva hasta que el dolor se hace crónico.

También se asocia a otros síntomas como fatiga o anomalías autoinmunes, además de dolor lumbar, disuria (dolor o molestia al orinar) y dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales) pero, aún así las mujeres tardan hasta 7 años de media en tener un diagnóstico y les llega cuando ya han visitado a 3 ginecólogos.

A todo ello se suman los costes económicos y sociales, equiparables a los que causa la enfermedad de Crohn o la diabetes, entre 10 y 12.000 millones al año.

Más "astronómica" aún es la factura social, ya que las pacientes pierden una media de 10,8 horas de trabajo a la semana, lo que se traduce en unos 228 euros semanales.

Y aún así "las niñas siguen silenciando sus síntomas", ha lamentado María Pérez, responsable del área de dolor de Viatris España, que patrocina la iniciativa. EFE

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