Alicante, 22 nov (EFE).- La víctima de una supuesta violación en una travesía en barco entre Alicante y la isla de Tabarca ha acusado al único enjuiciado de verter una sustancia inhibidora en su bebida para cometer la agresión sexual.
“Debió de echarme algo en la bebida, de lo contrario yo no me hubiese acostado con nadie sin utilizar preservativo” ya que tiene muy presente que un amigo suyo contrajo el VIH en una relación sexual sin protección y, por eso, ella nunca practicaría sexo conscientemente sin condón, ha manifestado este miércoles ante el tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia de Alicante durante la celebración del juicio.
En su declaración, la víctima ha señalado que a lo largo de aquella tarde el acusado le había servido vino en alguna ocasión y que, en un momento dado, le señaló cuál era su copa, para corregirla respecto a la que ella pretendía coger.
La mujer ha sostenido que no fue capaz de recordar nada de lo sucedido en ese viaje entre la última hora de la tarde del día de los hechos y la mañana siguiente, y que solo comenzó a recuperar recuerdos parciales horas después, tras haber reflexionado y haber conversado con el resto de acompañantes que permanecían en la embarcación.
“Estaba inconsciente, sentía mucho frío y tenía mucho sueño; solo recuerdo que me desperté porque alguien me estaba penetrando, aunque no pude moverme y volví a quedarme dormida”, ha explicado a preguntas del fiscal y de su abogada, que ejerce la acusación particular.
Ha sostenido que no sentía ninguna atracción física por el acusado y que no había flirteado en ningún momento con él durante los momentos previos a la presunta agresión sexual, pese a lo cual a la mañana siguiente, cuando se despertó, vio que él le estaba tocando "una teta" y le preguntó qué había pasado.
Él le replicó que se habían acostado pero ha expuesto que, al levantarse, estaba vestida, incluso con el sujetador colocado: "Es imposible que una persona que quiere acostarse con alguien por propia voluntad se vuelva a vestir y siga durmiendo con su pareja”, ha subrayado.
Los hechos sucedieron el 21 de septiembre de 2018 cuando un grupo de seis amigos de la víctima alquiló un barco en Alicante para navegar hasta Tabarca en una salida de dos días de duración a la que se sumó el acusado, al que la víctima no conocía, invitado por uno de sus amigos.
Al contrario que la víctima, el acusado ha sostenido que ella “tomó la iniciativa” y comenzó a besarle cuando ambos se encontraban tendidos sobre la cubierta del barco y que le pidió ir al camarote para tener relaciones.
Ha proseguido que él le manifestó su preocupación por no tener preservativo ante lo cual ha apuntado que ella le reprochó los reparos, y ha agregado que a la mañana siguiente, cuando se despertó, ella ya no estaba junto a él y que fue al salir a cubierta cuando notó que estaba enfadada.
La Fiscalía solicita inicialmente para el procesado una pena de seis años de prisión y la defensa la libre absolución en una vista que seguirá este jueves con otras declaraciones y presentación de informes periciales. EFE
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