París, 13 sep (EFE).- El grupo estatal francés Orano indicó este miércoles que ha ajustado su actividad en Níger para tener en cuenta las consecuencias del golpe de Estado militar del 26 de julio, que ha cerrado las vías de aprovisionamiento y ha conducido al cierre de la producción en la mina de uranio que explota.
En un comunicado, Orano indicó que ante la reducción de las llegadas de productos químicos a esa mina de Somair, ha puesto en marcha "una adaptación progresiva de la organización del trabajo anticipando sus actividades de mantenimiento".
"Esas disposiciones -añadió- permitirán atenuar el impacto actual de las dificultades logísticas y la reanudación de la producción en condiciones óptimas desde que la situación lo permita".
Una portavoz confirmó a EFE que la extracción de uranio allí se había detenido "desde hace días" por la falta de productos químicos necesarios.
Orano controla el 63 % de la participación en Somair, de la que en 2022 se extrajeron 2.020 toneladas de uranio, en torno al 10 % de la producción total de la compañía francesa. La sociedad estatal nigerina Sopamin tiene el 37 % restante.
Allí trabajan 750 empleados de Orano, en un 99 % nigerinos, y otros 1.000 a través de subcontratas.
Respecto a la antigua mina de Cominak, que dejó de explotarse en 2021, su desmantelamiento continúa "conforme a los compromisos del grupo y a la planificación", precisó Orano.
Y en cuanto al proyecto de Imouraren, a 80 kilómetros de la ciudad de Arlit, que fue descubierto en 1966 y se considera una de las reservas de uranio más importantes del mundo, se encuentra en fase de estudios y las actividades "continúan normalmente".
En Francia, donde un 70 % de la electricidad se genera en las centrales nucleares que utilizan uranio como combustible, una parte del aprovisionamiento procede tradicionalmente de Níger.
Pero el golpe de Estado ha enconado enormemente las relaciones entre la nueva junta militar en el poder y el Gobierno francés, que se niega a reconocerla y que sigue apoyando al depuesto presidente, Mohamed Bazoum, que se encuentra detenido.
Francia, antigua potencia colonial hasta la independencia en 1960, cuenta con una base militar en la capital Niamey, uno de sus últimos destacamentos en el Sahel con Chad, donde hay estacionados unos 1.500 militares cuyo mantenimiento está ahora en cuestión. EFE
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