Madrid, 27 jul (EFECOM).- La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) percibe un nivel de riesgo "medio bajo" en los mercados tras el descenso del índice de estrés a 0,30 puntos, "en línea con la mayor estabilidad observada en los mercados financieros" y después de que comenzara el año en 0,44 puntos, aunque sigue observando algunos peligros en relación con la renta fija, la situación geopolítica, criptoactivos y ciberataque.
De acuerdo con la Nota sobre Estabilidad Financiera de la CNMV, que analiza los riesgos que afectan a los mercados españoles, "en general, el nivel de estrés de los segmentos más relevantes ha descendido de forma progresiva, destacando el caso de la renta variable no financiera".
Sin embargo, el organismo supervisor ha señalado que "los niveles de estrés más elevados continúan observándose en los segmentos relacionados con la renta fija (monetario y bonos con 0,56 y 0,60 puntos respectivamente), que se ven más afectados por las decisiones de política monetaria, así como por las variaciones en las expectativas sobre la deuda.
En un informe, la CNMV ha indicado que "la tendencia descendente a lo largo del primer semestre solo fue interrumpida transitoriamente en marzo (0,42 puntos) debido a las turbulencias originadas por la quiebra de varios bancos en Estados Unidos (EE. UU.) y uno en Europa".
Además, ha indicado que aunque "las fuentes de incertidumbre que se ciernen sobre el sistema financiero son relevantes y heterogéneas", como las geopolíticas, destacan en la CNMV aquellas asociadas al fuerte aumento de los tipos de interés, que podría afectar en los próximos meses al conjunto de agentes más endeudados y financieramente vulnerables (riesgo de crédito), además de suponer un encarecimiento sustancial de la financiación de aquellos que necesitan recursos.
En ese documento se analiza también el escenario macroeconómico, que " indica que la desaceleración de la actividad no está siendo tan intensa como se esperaba hace unos meses, el menos en España, pero el grado de incertidumbre sigue siendo elevado".
Esto es debido en parte a que "la política monetaria ha continuado endureciéndose en la primera mitad de este año si bien la frecuencia y la cuantía de los incrementos decididos sobre los tipos de interés oficiales han sido inferiores", al tiempo que descendía las tasas de inflación generales, "no así las tasas subyacentes (o al menos no en la misma medida), que apuntan a un crecimiento más prolongado de las presiones inflacionistas y reducen la probabilidad de recortes de tipos de interés en el corto plazo".
También ha indicado que los mercados de acciones mostraron revalorizaciones importantes en el primer semestre del año a pesar de las turbulencias observadas en marzo relacionadas con el sector bancario y el balance semestral deja un aumento del Ibex 35 del 16,6%, en línea con los índices europeos que mejor se han comportado, y le sitúa en el valor más elevado desde enero de 2020.
Sin embargo, esa subida "no fue suficiente para cerrar la brecha abierta en los últimos años con estos mismos índices", además de comentar que "el entorno de liquidez fue favorable si bien continuaron cayendo los volúmenes de negociación, siendo, además, muy escasa la actividad en el mercado primario".
En ese documento también se señalan otro riesgos y destacan la relevancia de los riesgos cibernéticos, ya que se observa un crecimiento importante en el número de ciberataques, y también de aquellos relacionados con los criptoactivos".
Figura un comentario en ese documento sobre un artículo de María Isabel Cambón sobre "la posibilidad de que los bonos calificados como verdes emitidos por los emisores de deuda españoles coticen a un precio superior a bonos equivalentes convencionales", prima asociada que se conoce en el mundo financiero como "greenium". EFECOM
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