Girona, 19 jul (EFE).- El fichaje del centrocampista Oriol Romeu por el Barcelona ha generado malestar entre la afición del Girona y también al alcalde de la ciudad, Lluc Salellas, quien criticó el movimiento del club azulgrana en las redes sociales: "El Barça, en fin, que haga, que se irá haciendo pequeño".
Romeu, de 31 años, era un referente para la afición y una pieza clave en los esquemas del Girona, al que llegó hace un año procedente del Middlesbrough inglés.
Y Salellas reconoció, en su cuenta de Twitter, que el conjunto rojiblanco echará de menos a Romeu, "un gran futbolista y persona" al que deseó suerte. EFE
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