
La televisión vuelve a abrirle las puertas a uno de sus rostros más emblemáticos. María Patiño está lista para iniciar un nuevo capítulo profesional como el fichaje estrella de Cara al show, el exitoso late night que conduce Marc Giró en laSexta. Tras un año y medio alejada de los platós convencionales, un parón forzoso desde la cancelación de La familia de la tele en el verano de 2025, la periodista gallega regresa a la pequeña pantalla, primero como invitada especial en una entrevista clave y, posteriormente, con una colaboración habitual que compaginará con otros proyectos.
Todo comenzó este pasado verano con una llamada telefónica de Santi Villas, codirector y productor ejecutivo del formato y viejo amigo de la comunicadora desde los tiempos de Sabor a ti. Aquella propuesta fue el resquicio de luz que Patiño necesitaba para dar el paso definitivo y reencontrarse con su profesión, tras haber rechazado previamente diversas ofertas al aprender a priorizar únicamente aquellos proyectos en los que se sentía verdaderamente respetada y cómoda.
PUBLICIDAD
Sin embargo, detrás de este ilusionante retorno se esconde un proceso personal profundamente amargo. En una sincera entrevista concedida a El País, la presentadora ha hecho balance de dieciocho meses marcados por la incertidumbre, las dudas y el aislamiento. Un tiempo de silencio en el que confiesa haber rozado el límite, admitiendo que hubo momentos en los que estuvo a punto de tirar la toalla de manera definitiva ante el dolor que le provocaba su repentina salida de la primera línea mediática.
Terapia, ahorros y el doloroso veto de Telecinco
“Ha sido muy complejo. Los primeros meses fueron jodidos”, relata la periodista sin paños calientes. La desconexión con el medio no fue un tránsito sencillo, sino un verdadero terremoto emocional. Patiño reconoce que tuvo que recurrir a ayuda psicológica especializada al verse desbordada por la ansiedad, incapaz de concentrarse, descansar bien o tan siquiera viajar a Sevilla para refugiarse en su familia.
PUBLICIDAD
Aunque el deporte y la rutina diaria sirvieron como bálsamo temporal, pronto comprendió la magnitud de su malestar: “No podía estar siete horas en el gimnasio”, confiesa sobre la necesidad vital de volver a sentirse útil profesionalmente. El sufrimiento llegó a tal punto que desarrolló una desconexión total con el medio que le dio la fama: “Llegué a ser incapaz de encender la tele porque me hacía daño”. “Evidentemente Telecinco no me quiere. Mi imagen está anulada. Cuando hablan de mí, lo hacen con mis iniciales: M. P.”, declara rotundamente, expresando la incomprensión y la rabia que siente ante lo que considera un rechazo injustificado a su trayectoria.
A esta distancia con el grupo mediático se suma la decepción con antiguos compañeros de plató que han renegado de su trayectoria común en Sálvame. Directa y combativa, Patiño señala abiertamente la actitud de algunas figuras del universo televisivo: “Siento decepción y rechazo hacia personas que han rechazado nuestro pasado, desde Terelu hasta Carmen Borrego. Negar donde has trabajado es como negar el barrio donde naciste o la familia que te crio”, sentencia al hablar del desamor que le produce ver cómo algunos colegas intentan borrar de un plumazo un pasado que hizo historia.
PUBLICIDAD
Una nueva ilusión con Marc Giró
En medio de esta tormenta mediática y personal, la periodista no ha estado sola. Uno de sus mayores pilares ha sido Jorge Javier Vázquez, con quien mantiene una estrecha relación desde sus inicios profesionales en la revista Pronto. La presentadora destaca cómo el comunicador ha estado muy pendiente de ella a diario durante todo este tiempo de silencio, celebrando además que él mismo haya recuperado su esencia habitual en pantalla: “El Jorge puñetero, el Jorge porculero que a mí me gusta, ha vuelto”. Este arrope afectivo ha sido crucial para sanar heridas y recuperar la confianza en sí misma.

Asimismo, Patiño aprovecha su reaparición para hacer un análisis crítico sobre el estado actual del periodismo social, un género que defiende frente a quienes aseguran que ya no interesa. Pone de ejemplo la capacidad de tracción de figuras como Belén Esteban para demostrar que la crónica rosa sigue viva, aunque admite sentirse incómoda con la deriva actual del sector: “Me agrede y me aburre ver el corazón de hoy. Me parece previsible”. Del mismo modo, recuerda con cierto alivio la cancelación de su etapa en la televisión pública, donde sentía una frustración constante: “Era un coitus interruptus permanente; el día que comunicaron el cierre sentí alivio porque había mucho sufrimiento en el equipo”.
PUBLICIDAD
Ahora, con la mirada puesta en su inminente debut en laSexta junto a Marc Giró, María Patiño deja atrás el resentimiento para abrazar con optimismo una nueva etapa laboral. Aunque admite que el camino ha sido duro y que aún le cuesta entender el alto peaje que ha tenido que pagar, la comunicadora vuelve a sonreír. Arropada por el cariño de un público que la sigue reconociendo con afecto por las calles y en las redes sociales, demuestra que, tras superar el abismo, regresa con más voz y fuerza que nunca.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo arrancan este sábado la precampaña electoral: cuál es la diferencia con la campaña electoral
La clave que distingue ambas etapas es principalmente la posibilidad legal de pedir el voto de forma directa

El pueblo de Gran Canaria perfecto para escapar del sol y la playa: montañas, volcanes y almendros
El entorno conserva asentamientos trogloditas, graneros fortificados y necrópolis antiguas

Sorteo 1 de la Triplex de la Once: comprueba los resultados de hoy
Juegos Once anunció la combinación ganadora del Sorteo 1 de las 10:00 horas. Tenemos los números ganadores aquí mismo

Super Once: estos son los números ganadores del Sorteo 1 de este 10 octubre
Juegos Once publicó la combinación ganadora del sorteo 1 de las 10:00 horas. Tenemos los números ganadores aquí mismo.

El Estatuto de Trabajadores lo confirma: el trabajador tendrá un ascenso económico cuando cumpla estas condiciones
Ni el paso de los años ni el desempeño garantizan por sí solos una mejora salarial, salvo que estén contemplados en el convenio o el acuerdo laboral firmado


