La impresionante casa de Simeone y Carla Pereyra en una de las mejores zonas de Madrid: 1.900 m², salón en tonos neutros y grandes ventanales

El matrimonio compró y transformó un hogar en las afueras de Madrid que han convertido en el mejor hogar para sus dos hijas con una mezcla de lujo y comodidad

El Cholo Simeone y su pareja Carla Pereyra paseando por Nueva York tras la final del Mundial
Diego Simeone y Carla Pereyra durante sus vacaciones en Nueva York. (INSTAGRAM).
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Diego Simeone y Carla Pereyra han construido en Madrid mucho más que una vivienda. Para el entrenador del Atlético de Madrid y la modelo y empresaria argentina, su casa es el lugar al que regresar después de una jornada marcada por los focos, los partidos y las exigencias de sus respectivas profesiones. Un refugio familiar en el que la pareja ha apostado por los espacios abiertos, la luz natural y una decoración en la que conviven el minimalismo, el arte y algunos llamativos toques de color.

El matrimonio, que este verano celebró su séptimo aniversario de boda, reside en una de las urbanizaciones más exclusivas de la capital. La vivienda cuenta con alrededor de 1.900 metros cuadrados construidos sobre una parcela de unos 3.000 metros, con jardín, piscina, gimnasio, zonas exteriores y diferentes espacios pensados para disfrutar en familia y recibir a amigos.

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Carla Pereyra ha mostrado en diferentes ocasiones algunos rincones del domicilio a través de sus redes sociales y también ha hablado de él en entrevistas. La pareja adquirió la vivienda y posteriormente llevó a cabo una reforma integral para adaptarla a su manera de entender el hogar. Tras este proceso, hay diferentes elementos que destacan especialmente de la propiedad.

La luz es uno de los aspectos fundamentales. Los grandes ventanales conectan las estancias principales con el jardín y hacen que el exterior parezca una prolongación del interior. A esta sensación contribuyen también los tonos claros, las líneas arquitectónicas limpias y el uso constante de materiales naturales.

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Carla Pereyra en su salón en Madrid (INSTAGRAM).
Carla Pereyra en su salón en Madrid (INSTAGRAM).

La madera tiene un papel protagonista en prácticamente toda la vivienda. Aparece en paredes, escaleras, muebles y diferentes elementos arquitectónicos, aportando calidez a unos espacios dominados por el blanco y los colores neutros.

El salón mezcla diseño y personalidad

El salón es uno de los espacios más llamativos de la casa. En lugar de llenarlo de muebles, la decoración apuesta por pocas piezas de gran tamaño que permiten conservar la sensación de amplitud. Un gran sofá blanco de formas redondeadas ocupa buena parte de la zona de estar, acompañado por sillones y diferentes mesas auxiliares.

Otro de los elementos más destacados es el gran frente de madera que recorre una de las paredes y en el que se integra la chimenea. El revestimiento consigue que este elemento quede perfectamente incorporado en la arquitectura, mientras que el fuego aporta un contrapunto cálido. La estancia también reserva espacio para el arte. Una gran obra abstracta introduce tonos más intensos, con rojos, rosas y negros que rompen con la paleta neutra del resto de la habitación.

Carla Pereyra en su salón en Madrid (INSTAGRAM).
Carla Pereyra en su salón en Madrid (INSTAGRAM).

Una decoración que juega con el color

Aunque la vivienda mantiene una estética sobria, Pereyra ha incorporado pequeños detalles capaces de cambiar por completo el resultado. Las flores frescas son uno de ellos. Ramos de diferentes colores aparecen en mesas y rincones estratégicos, aportando un punto natural y más desenfadado.

También los libros tienen un papel importante. Sobre la mesa de centro se acumulan ejemplares relacionados con el arte, la arquitectura, la fotografía y el diseño, junto a velas, pequeños objetos decorativos e incluso un tablero de ajedrez.

Carla Pereyra en su salón en Madrid (INSTAGRAM).
Carla Pereyra en su salón en Madrid (INSTAGRAM).

La música ocupa igualmente un espacio especial dentro de la casa. En uno de los rincones del salón se encuentra un equipo de sonido de inspiración vintage, acompañado por elementos de madera que refuerzan el carácter más personal de la estancia.

Más allá de la estética, la distribución responde a una idea que Carla Pereyra ha repetido al hablar de su hogar: conseguir un ambiente tranquilo después de una vida marcada por la exposición pública. Y el dormitorio principal sigue esta misma filosofía. La madera vuelve a protagonizar las paredes y se combina con textiles en tonos arena, grandes ventanales y cortinas ligeras.

El resultado busca transmitir una sensación cercana a la de un hotel de lujo, pero sin perder el carácter doméstico. Además, el vestidor mantiene también la estética de la vivienda, con armarios de madera e iluminación integrada en los módulos.

Carla Pereyra en su vestidor en Madrid (INSTAGRAM).
Carla Pereyra en su vestidor en Madrid (INSTAGRAM).

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