Todas las verdades y mitos de la fascitis plantar explicados por un podólogo: de “se cura con reposo” a “las plantillas te ayudan a mejorar el dolor”

La tensión excesiva en la fascia plantar suele notarse más por las mañanas, al dar los primeros pasos del día

Pies descalzos de una persona con calcetines doblados sobre un suelo de madera, mientras una mano sostiene el talón derecho.
Una persona se sujeta la planta del pie descalzo en el suelo de una vivienda para aliviar los síntomas de la fascitis plantar. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Aunque solo la padece alrededor del 10% de la población española, la fascitis plantar es bien conocida por el dolor agudo y rigidez en el talón o en el arco plantar que causa en el paciente. Según la Clínica Universidad de Navarra (CUN), esta patología se produce debido a una tensión excesiva o inflamación en la fascia plantar, la banda de tejido conectivo que une el talón con los dedos.

El dolor característico se manifiesta con especial intensidad por las mañanas, al dar los primeros pasos después de levantarse de la cama. Además, suele ser más recurrente entre las personas de entre los 40 y los 60 años. Como explican los expertos, esta afección suele originarse por sobrecargas repetitivas, el uso de calzado sin el soporte adecuado, el sobrepeso o deportes de alto impacto como el running.

PUBLICIDAD

De no tratarse a tiempo, puede alterar la marcha habitual y provocar dolores compensatorios en las rodillas, la cadera o la columna vertebral, además de derivar en un espolón calcáneo. Afortunadamente, tras un diagnóstico médico basado en el examen clínico y pruebas de imagen, la mayoría de los casos se resuelven de forma efectiva mediante tratamientos conservadores como la fisioterapia, ejercicios específicos de estiramiento, plantillas personalizadas o reposo.

Primer plano de una mano que sostiene el talón de un pie descalzo apoyado sobre un suelo de madera.
Una persona sostiene el talón de su pie para aliviar las molestias causadas por la fascitis plantar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aun así, en torno a esta patología se han mezclado distintos discursos mitificados con los científicamente probados. Por ello, el podólogo Manuel Vidal, conocido en redes como @podomanu, ha detallado una lista con todas las verdades y mitos que envuelven esta dolencia.

PUBLICIDAD

Qué mitos envuelven a la fascitis plantar

Manuel Vidal ha publicado un video explicativo en el que ha recogido tres mitos y tres verdades sobre la fascitis plantar. Entre los discursos más destacados dentro de esta patología, se suele difundir que “se cura con reposo”. Sin embargo, el podólogo deja claro que esto es mentira, pues a pesar de que “bajar la carga te ayuda a disminuir el dolor, pero eso no te va a curar”.

Asimismo, ha añadido que “llevar calzado barefoot cura la fascitis” es otra de las concepciones erróneas que se puede llegar a creer. En cambio, Vidal matiza que bajo esta patología no deberías “pasarte al barefoot, mejor fortalece el pie de otras formas”, recomienda. Además, muchos piensan que “rodar una botella de agua congelada es un buen tratamiento”, pero esto, de nuevo, es un mito. “Si haces esto, estás perdiendo el tiempo. El frío es un buen analgésico, pero es temporal”, subraya.

Manos sujetando la planta de un pie descalzo sobre un suelo de madera junto a un sillón.
Una persona sujeta la planta de su pie descalzo para mitigar las molestias causadas por la fascitis plantar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A diferencia de estas conjeturas, el experto ha enumerado algunas recomendaciones que sí funcionan para las personas que padecen de fascitis plantar. Entre ellas destaca que una de las soluciones al dolor es “estirar el gemelo”. Esta técnica “puede ayudarte, pero también tenemos que hacer un trabajo activo”, agrega.

Del mismo modo, “el ejercicio bien pautado te cura”. Aunque esta afirmación es cierta, Vidal remarca que “el ejercicio debería pautártelo y controlártelo un profesional”. Igualmente, “las plantillas te ayudan a mejorar el dolor de la fascitis”. Este consejo, de hecho, es uno de los más extendidos. El podólogo determina que estas “disminuyen el dolor y además controlan el impacto que se lleva tu talón”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD