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Sentadilla trasera, una variante ideal para fortalecer los glúteos y ganar masa muscular en las piernas

Es muy importante hacer bien la técnica y adaptar el peso a tu nivel de fuerza

La sentadilla es un ejercicio con numerosos beneficios
Mujer en el gimnasio. (Magnific)
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Las piernas son una de las zonas del cuerpo que más debemos trabajar, ya que intervienen en una gran cantidad de movimientos cotidianos y son fundamentales para mantener nuestra fuerza y estabilidad. Por ello, incluir ejercicios que permitan fortalecer esta musculatura puede ser clave para mejorar nuestra condición física y conservar nuestra autonomía.

Uno de los ejercicios más completos para trabajar esta zona son las sentadillas, un movimiento que permite activar diferentes grupos musculares y que cuenta con numerosas variantes. Además, es un ejercicio que puede adaptarse a distintos niveles y permite aumentar progresivamente la carga.

Si estás buscando una variante que te permita trabajar las piernas y los glúteos con una carga elevada, la sentadilla trasera es una de las opciones más conocidas. Para realizarla correctamente, es necesario utilizar una barra y colocarla sobre la parte superior de la espalda, por lo que es importante prestar atención a la técnica y controlar el movimiento durante todo el ejercicio.

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Beneficios de la sentadilla trasera

La sentadilla trasera es un ejercicio especialmente eficaz para trabajar la musculatura de las piernas y los glúteos. Al realizarse con una barra, permite utilizar cargas elevadas y aplicar una sobrecarga progresiva, algo especialmente interesante para quienes buscan ganar masa muscular y aumentar la fuerza.

Un ejercicio que fortalece las piernas
Sentadilla trasera. (Magnific)

Además, este movimiento también implica la participación del abdomen y de otros músculos encargados de estabilizar el cuerpo, por lo que puede contribuir a mejorar la estabilidad y el control corporal. Al tratarse de un ejercicio compuesto, permite trabajar varios grupos musculares al mismo tiempo y aprovechar mejor el tiempo durante el entrenamiento.

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Cómo hacer la sentadilla trasera, paso a paso

Un hombre con camiseta roja sostiene una barra con pesas y realiza cuatro fases de una sentadilla trasera sobre un fondo blanco.
Una ilustración detalla las cuatro fases del movimiento para realizar una sentadilla trasera con barra. (Imagen Ilustrativa Infobae)
  1. Coloca la barra: sitúa la barra en el soporte a una altura que te permita colocarla sobre la espalda sin tener que elevarte sobre las puntas de los pies.
  2. Colócate debajo: pasa por debajo de la barra y apóyala sobre la parte superior de la espalda, manteniendo los hombros y las escápulas firmes. Agárrala con ambas manos y retírala del soporte de forma controlada.
  3. Adopta la posición inicial: da uno o dos pasos hacia atrás y coloca los pies aproximadamente a la anchura de los hombros, con las puntas ligeramente orientadas hacia fuera. Mantén el abdomen activo y la espalda estable.
  4. Desciende: flexiona las rodillas y lleva la cadera hacia atrás al mismo tiempo que bajas el cuerpo de forma controlada. Las rodillas deben seguir la dirección de los pies y la barra debe mantenerse sobre la zona central del pie.
  5. Sube: cuando hayas alcanzado una profundidad que puedas controlar manteniendo una buena técnica, empuja con los pies contra el suelo y extiende las rodillas y la cadera hasta regresar a la posición inicial.

Variantes según la posición de la barra

La sentadilla trasera puede realizarse principalmente con barra alta o barra baja, en función del lugar donde se coloque la carga. Esta diferencia modifica ligeramente la posición del torso y la participación de los distintos grupos musculares.

  • Barra alta: la barra se coloca sobre los trapecios, en la parte superior de la espalda. Esta posición permite mantener el torso más erguido y suele aumentar la flexión de las rodillas, por lo que los cuádriceps adquieren un mayor protagonismo.
  • Barra baja: la barra se coloca algo más abajo, sobre la zona posterior de los deltoides. En este caso, el torso se inclina ligeramente más hacia delante y el movimiento implica en mayor medida a la cadera y la cadena posterior.

Ambas variantes permiten trabajar los principales músculos de las piernas y los glúteos, por lo que la elección dependerá del objetivo, la experiencia y la comodidad de cada persona.

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