La polémica granja de pulpos de Gran Canaria, a un paso de no ver la luz: “Condenaría a estos animales a vivir hacinados en tanques”

Asociaciones piden el cierre definitivo del expediente del proyecto por su impacto medioambiental y por el sufrimiento para los ejemplares

Guardar
Google icon
El secretismo sobre la primera granja de pulpos del mundo, creada en España y con métodos "crueles": "es como hacer un criadero de lobos o leones".

Hace ya cinco años desde que la empresa Nueva Pescanova anunció su intención de construir la primera granja de pulpos del mundo en España, concretamente en la isla de Gran Canaria. Su intención era criar al año más de un millón de pulpos para satisfacer la demanda del mercado de un animal cuyas poblaciones salvajes están en retroceso.

La protesta mundial desde que se conoció el plan de la multinacional ha sido significativa por parte de la ciudadanía y de científicos y asociaciones, que aún luchan por evitar que el proyecto se ponga en marcha. Es el caso de la organización de protección animal Compassion in World Farming, que denuncia que esta cría intensiva de pulpos sería “cruel y probablemente provocaría estrés, agresividad e incluso canibalismo”, ya que son animales inteligentes y naturalmente solitarios que se verían condenados a vivir juntos en tanques submarinos.

PUBLICIDAD

“La ciudadanía se opone de forma clara a la creación de granjas de pulpos”, explican desde la organización a Infobae. “La enorme repercusión mediática internacional que ha generado el proyecto de Nueva Pescanova lo demuestra. También lo hacen los cientos de miles de personas de todo el mundo que han firmado peticiones impulsadas por distintas organizaciones para reclamar la prohibición de las granjas de pulpos, así como los más de 42.000 correos electrónicos y la carta abierta, firmada por más de 110 organizaciones y científicos, remitidos a la Autoridad Portuaria”.

Pulpo. (Ericsfr/Wikimedia Commons)
Pulpo. (Ericsfr/Wikimedia Commons)

Compassion in World Farming explica que, en mayo de 2026, la Autoridad Portuaria de Las Palmas inició el procedimiento de caducidad del expediente del proyecto, al considerar que la solicitud había quedado sin efecto tras años de inactividad. De hecho, en 2023 el Gobierno de Canarias exigió a la compañía la presentación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) detallada, algo que no se ha realizado, por lo que en enero de 2026 se declaró caducado el procedimiento de autorización de vertidos, tal y como se conoció gracias a una solicitud de acceso a la información pública presentada por AnimaNaturalis.

PUBLICIDAD

Sin embargo, aún queda un paso muy importante: el archivo oficial del expediente, algo que ahora estas y otras asociaciones reclaman. “Mientras la Autoridad Portuaria no cierre definitivamente el expediente de Nueva Pescanova, la empresa podría obtener la autorización para llevar adelante el proyecto”.

No solo eso, sino que otras empresas están interesadas en desarrollar este tipo de explotación marina. “Esperamos que esta decisión siente un precedente importante. Sería una señal clara para otras empresas que estén valorando apostar por la cría industrial de pulpos y para los gobiernos que están valorando si prohibir esta práctica”.

Imagen de archivo de una concentración de 2023 contra la granja de pulpos de Gran Canaria frente al Congreso de los Diputados. (Ricardo Rubio/Europa Press)
Imagen de archivo de una concentración de 2023 contra la granja de pulpos de Gran Canaria frente al Congreso de los Diputados. (Ricardo Rubio/Europa Press)

Contaminación, sobreexplotación y sufrimiento animal

La doctora Elena Lara, asesora sénior de Investigación y Políticas de Compassion in World Farming, defiende que el objetivo de la multinacional “no es garantizar la seguridad alimentaria, como sostiene, sino maximizar sus beneficios y abastecer a mercados de lujo”. De hecho, mientras las poblaciones salvajes de pulpo en nuestro país disminuyen, no lo hace la demanda, que sigue creciendo.

“No vamos a quedarnos de brazos cruzados mientras explotan a estos animales extraordinarios y ponen en riesgo un entorno natural tan valioso”, señala. “La evidencia científica es contundente: no es posible criar ni sacrificar pulpos de forma humanitaria a escala industrial. Además, alimentar en cautividad a estos animales carnívoros es completamente insostenible”.

Las críticas con respecto al proyecto de granja de pulpos en Gran Canaria han ido fundamentalmente por esas dos vías: la del sufrimiento animal y la de la afectación medioambiental.

Pulpo. (Sylvain Le Bris/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Pulpo. (Sylvain Le Bris/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

“Las granjas de pulpos condenarían a estos animales, extraordinariamente inteligentes y de naturaleza solitaria, a vivir hacinados en tanques sin ningún tipo de enriquecimiento ambiental”, denuncian desde Compassion in World Farming. A esto se suma el hecho de que “todavía no existe ningún método de sacrificio que garantice su bienestar y haya sido validado científicamente para aplicarse a gran escala”. Estos animales, capaces de sentir y con grandes capacidades cognitivas, se verían entonces abocados a “una muerte lenta y agonizante”.

Junto a esto, este tipo de explotación supondría una grave amenaza para el medio ambiente. “Estas instalaciones generarían contaminación local, dañarían los ecosistemas marinos y dispararían la demanda de peces salvajes destinados a la fabricación de pienso para alimentar a los pulpos, ya que son animales carnívoros”.

De hecho, según el informe La creciente amenaza de la acuicultura carnívora elaborado por la organización de protección animal, un proyecto como el de Nueva Pescanova requeriría 28.000 toneladas de peces salvajes (unos 2.000 millones de peces) en su primer año de actividad para producir 3.000 toneladas de carne de pulpo. Esto, en un contexto de sobreexplotación de los océanos como el que vivimos en la actualidad en muchas zonas y con multitud de especies.

A ello se sumaría la posible filtración de sustancias potencialmente peligrosas o el riesgo de escapes de pulpos de la granja al ecosistema, lo que podría generar interacciones negativas con la fauna local y la transmisión de enfermedades, destacan desde Aquatic Animal Alliance. “Esto también puede afectar a las poblaciones silvestres de pulpos y, por ende, afectar a pescadores artesanales en la zona que dependen de esta especie para su subsistencia”.

Concentración de 2023 contra la futura granja de pulpos de Canarias. (Europa Press)
Concentración de 2023 contra la futura granja de pulpos de Canarias. (Europa Press)

La acuicultura de pulpos podría prohibirse en España

En junio de 2025, fue admitida a trámite y publicada en el Boletín Oficial de las Cortes Generales una Proposición de Ley para prohibir la acuicultura de pulpos en España, registrada por Sumar, ERC y Podemos, en colación con la asociación jurídica Intercids. La petición aún se encuentra en fase de espera para su toma en consideración por el pleno, pero esto demuestra que en el plano político, por parte de algunos partidos, existe la intención de evitar que proyectos como el de Gran Canarias se conviertan en una realidad.

Esto, sin embargo, no es algo que esté ocurriendo únicamente en España, lo que ha motivado que en varios países ya se estén tomando medidas para prohibir esta práctica. “En Estados Unidos, California y Washington ya han aprobado prohibiciones, mientras que el Congreso federal y varios estados estudian iniciativas legislativas en la misma dirección. En América Latina, Chile y México también han presentado proyectos de ley para prohibir esta práctica, reflejando la creciente preocupación internacional por sus graves implicaciones para el bienestar animal y el medio ambiente”, explica la organización a este medio.

Pulpo. (anthonyamar/iNaturalist CC BY-NC 4.0)
Pulpo. (anthonyamar/iNaturalist CC BY-NC 4.0)

Los esfuerzos de Compassion in World Farming ahora se destinan a obtener el cierre definitivo del expediente de Nueva Pescanova. “Además de garantizar el cumplimiento de la ley, esa decisión sentaría un importante precedente a nivel internacional, priorizando la protección del medio marino, el bienestar animal y el interés público frente a los beneficios privados. Sería una señal clara de que esta nueva forma de acuicultura industrial, cruel e insostenible, no tiene cabida en 2026″.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD